Shirley Sandí.30 julio

El trabajador del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) que empujó al presidente de la República, Carlos Alvarado, durante un zafarrancho, recibió como sanción una suspensión sin goce de salario por 30 días hábiles.

El empleado del ICE prefirió no hablar de lo sucedido. Captura de pantalla.
El empleado del ICE prefirió no hablar de lo sucedido. Captura de pantalla.

Se trata de un trabajador de apellidos Sanabria Coto, quien en diversos videos se observa dándole un empujón al mandatario por la espalda.

Los hechos ocurrieron el 3 de octubre del año pasado en las afueras del Teatro Nacional, durante una manifestación en contra del plan fiscal que terminó en insultos contra Alvarado.

Luego de eso, el Ministerio de Seguridad Pública denunció a dos manifestantes ante el Ministerio Público.

Una de esas fue contra Sanabria y la otra contra un funcionario de la Imprenta Nacional, identificado como Johnny Fernández, quien lanzó una moneda al carro en el que viajaba el presidente.

(Video) Sindicalista del ICE le da un empujón al presidente

Por este hecho, el lunes trascendió que a Fernández lo despidieron luego de un proceso que llevó a cabo el Tribunal del Servicio Civil. Una semana antes este mismo funcionario se había librado de ir a juicio por el delito de agresión con arma.

Fernández, a manera de conciliación, tuvo que pagarle ¢100.000 a uno de los escoltas del presidente, de apellido Matarrita, y ofrecer una disculpa.

Le fue mejor

Con respecto a la causa en los tribunales, a Sanabria le fue mejor, porque a él se le abrió solo un proceso por lesiones levísimas, lo que significa que no se trataba de un delito sino de una contravención.

Este caso fue remitido al Juzgado Contravencional y solo se aplicaba multa, pero el caso fue archivado en mayo de este año porque la parte afectada no mostró interés en seguir con el proceso, según informó el departamento de prensa de la Corte Suprema de Justicia.

La Teja llamó a los números telefónicos registrados a nombre de Sanabria y nos contestó una joven que se identificó como la hija, quien aseguró que "su padre había sido lo suficientemente claro en que no daría declaraciones".

El ICE también abrió procesos contra tres funcionarios más que participaron en el zafarrancho, dos hermanos de apellidos Picado Castillo (uno se archivó por duda y el otro sigue en proceso) y otro contra un trabajador de apellido Sobalbarro, que también sigue en marcha.