Karen Fernández.4 marzo
El doctor Carlos Jiménez, subdirector del Hospital de Niños muestra los artículos con los que se pueden quemar los chiquitos. Foto: Tomada de Facebook de la Caja.
El doctor Carlos Jiménez, subdirector del Hospital de Niños muestra los artículos con los que se pueden quemar los chiquitos. Foto: Tomada de Facebook de la Caja.

Lamentablemente un niño al día llega a alguna de las salas de emergencia de los hospitales nacionales con una quemadura.

Así lo anunciaron las autoridades de salud este miércoles, cuando aprovecharon para hacer un llamado a los padres de familia a no descuidar a sus hijos, en especial los menores de cinco años, que son los más propensos a estos accidentes.

“Es alarmante el aumento de casos de niños quemados que estamos atendiendo en los hospitales nacionales. En los primeros dos meses del año, se hospitalizaron 59 niños y se han atendido 194”, explicó Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Las quemaduras son en su mayoría con agua hirviendo y comida cocinándose.

“Las planchas de pelo o ropa son otros de los electrodomésticos que están provocando dolor a los menores. También en época de vacaciones se acostumbra hacer fogatas en la playa y se cree que están apagadas, pero hay ceniza y alguna llama encendida que hace que los niños se quemen los pies y las piernas” , indicó el subdirector del Hospital Nacional de Niños, Carlos Jiménez.

Los doctores piden a los adultos que no se distraigan con el televisor, los celulares o las tabletas mientras están al cuidado de los menores.

“Hay que mantener a los hijos fuera de la cocina, eso ya reduce en un gran porcentaje los factores de riesgo que se dan en esta área de la casa”, Román Macaya, presidente de la Caja.

Otro porcentaje de quemaduras se dan por fricción como que el niño mete el pie en la cadena de la bici y se cholla o como ocurrió recientemente que tres niños iban en una moto y uno se quemó con la mufla y el otro con el roce de la llanta, según contó la doctora Cinthya Mora, jefe de Quemados y Cirugía reconstructiva del Hospital de Niños.