Bella Flor Calderón.13 septiembre
Revisión incluyó a comunidades como Las Brisas, Peje y Quito de Río Blanco, Limón. Foto: CGR
Revisión incluyó a comunidades como Las Brisas, Peje y Quito de Río Blanco, Limón. Foto: CGR

Costa Rica vive dos realidades muy diferentes con el agua potable. Por un lado están quienes la desperdician a lo loco y en el otro quienes sufren porque les llega poca, de mala calidad o no les llega del todo, entre otras penurias.

Un estudio de la Contraloría General de la República dejó con mala nota a 29 acueductos de 104 comunidades afectadas por la pobreza y con poco acceso a servicios básicos luego de evaluarlos para medir si cumplen con los servicios mínimos que exige la ley.

Estos 29 acueductos están, mayoritariamente, en manos de Asociaciones administradoras de los Sistemas de Acueductos y Alcantarillados (Asadas).

Los datos recogidos buscaban calificar del 1 al 10 la eficiencia con la que se da el servicio de agua, pero ningún acueducto superó la nota de 4,5.

Estos son los cinco hechos que más ponen cuesta arriba un buen servicio a los usuarios.

  • Distancia: algunas de las comunidades evaluadas son indígenas y están en zonas alejadas de Limón y Puntarenas. Se encuentran en desventaja por la condiciones de desarrollo que tienen con respecto a otras partes del país y eso influye hasta en los acueductos. 
  • Baja calidad: en varios sectores se determinó que el agua no es potable, en otros se encontró contaminación que podría poner en riesgo la salud. Los resultados también demostraron que,  a pesar de que algunos cuentan con sistemas para clorar al agua, los encargados de los acueductos no saben medirlo, unos días echen más de lo debido y otros días menos (insuficiente para potabilizarla). Esto se debería a la falta de apoyo de los especialistas de Acueductos y Alcantarillados.
  • Faltan medidas de seguridad: los tanques están abiertos, no tienen mallas o cercas que los protejan de la manipulación de personas o limiten el acceso de animales. 
  • Cortes de servicio y faltantes: en algunos lugares solo hay agua  algunas horas en el día porque no se cuenta con tanques, eso obliga a guardar el agua en lugares que no son los más adecuados para que se mantenga potable.

Con estos resultados la Contraloría busca exigir a las instituciones que administran el agua hacer las mejoras necesarias, explicó Carolina Retana Valverde, asistente técnico de servicios ambientales y energía de la Contraloría.

“Estamos pidiendo propuestas y metas para en el corto y mediano plazo saber cuáles son las medidas que se necesitan para garantizar que el servicio se dé como corresponde", dijo Retana.