Rocío Sandí.30 diciembre, 2020

Randall Madrigal pasó hace unos días por un momento incómodo que no le desea a nadie. Él llegó como todos los días a vender sus papas tostadas a una barbería, en el centro de San José, pero le hicieron una broma de muy mal gusto.

Dos de los barberos se pusieron de acuerdo para que uno fingiera que le iba a comprar una bolsita de papas --de las que cuestan ¢100-- con un billete de ¢20 mil, mientras el otro lo grababa con el celular, ya que sabían que el vendedor no iba a tener vuelto para ese billete.

“Yo siempre voy a esa barbería y me compran, pero ese día cuando me hicieron esa broma, a mí no me molestó tanto lo del billete, porque yo le dije que no tenía vuelto y ya, lo que más me disgustó fue que se burlaran de mí porque después el muchacho se empezó a reír mucho, por eso mejor me fui”, recordó Randall.

El chistoso quiso comprar unas papas de ¢100 con un billete de ¢20 mil. Foto: Facebook.
El chistoso quiso comprar unas papas de ¢100 con un billete de ¢20 mil. Foto: Facebook.

Los graciosos subieron el video a redes sociales, pero en lugar de risa lo que causó fue indignación y empezaron a recibir un montón de críticas, por lo que tuvieron que buscar la forma de remediar la metida de patas que se pegaron.

“El lunes pasado ellos me estaban esperando en la barbería y me dijeron que necesitaban que grabara un video para decir que todo había sido una broma, hasta me dieron dos mil colones para que lo hiciera. Yo no tengo celular, por eso no me había dado cuenta de que el video lo había visto tanta gente y muchas personas se habían molestado”, contó.

La barbería informó este martes, por medio de su página de Facebook, que los trabajadores que participaron en el hecho fueron retirados de sus funciones, ya que no cumplen con los valores que buscan en el negocio para dar una buena atención.

“Todos en la vida merecemos respeto, tengamos el trabajo que tengamos. Esos muchachos que me hicieron eso deben tener familia, papás, hermanos, yo me imagino que a ellos no les gustaría que alguien llegara a burlarse de ellos, todo eso debe de pensarlo uno antes de ponerse en esas”, expresó el vendedor.

Difícil situación

El escándalo por el video destapó las necesidades que está pasando la familia de don Randall, la cual depende de la platica que él se gana vendiendo sus productos.

“Antes de la pandemia yo sacaba unos quince mil colones diarios, pero ahora si acaso llego a cinco mil y con eso tengo que hacer frente a los gastos de la casa en la que vivimos mi esposa, mi hija y yo”, dijo.

Don Randall camina a diario por todo el centro de San José para poder llevar el sustento a su casa. Foto: Cortesía de Margarita Meoño.
Don Randall camina a diario por todo el centro de San José para poder llevar el sustento a su casa. Foto: Cortesía de Margarita Meoño.

Margarita Meoño, esposa de Randall, dijo que a ella le parte el alma ver a su esposo triste por el mal momento que están pasando.

“Él se va a trabajar como a las nueve de la mañana y se viene de San José a las once de la noche. A veces llega llorando porque no vendió casi nada o porque la gente de la municipalidad le quitó la mercadería, eso lo afecta a uno mucho, lo va enfermando mentalmente.

“Él antes era cheque de bus, pero hace años lo echaron y como no consiguió trabajo se puso a vender cositas en la calle. Yo trabajaba cuidando una chiquita, pero con la pandemia la mamá de ella se quedó sin trabajo y yo también; mi hija tiene 19 años y ha estado buscando trabajo, pero nada que encuentra”.

La pareja dice que luego de que el video se viralizara varias personas la han contactado para ayudarle y por eso está muy agradecida.

Si usted también quiere echarle una manita a esta familia puede contactar a Margarita al celular 8979-6608 o puede hacerle una transferencia por Sinpe Móvil a ese mismo número.

Randall Madrigal, vendedor: “Le deseo muchas bendiciones a las personas que estos días nos han ayudado, todo eso vale oro para nosotros”..