Karen Fernández.26 julio

En cuatro meses y medio que tenemos de vivir la pandemia por el covid-19 en nuestro país, muchas parejas de novios han visto sus relaciones a prueba, pero el precio por no obedecer las recomendaciones sanitarias de mantenerse en sus burbujas les puede costar muy caro.

En tiempos de pandemia, las parejas de novios enfrentan un gran problema para verse. Foto: Shuttrstock.
En tiempos de pandemia, las parejas de novios enfrentan un gran problema para verse. Foto: Shuttrstock.

Así nos lo contó el sexólogo Mauro Fernández, quien tuvo dos clientes que entendieron de la peor manera las consecuencias de ese cruce de burbujas.

“Una clienta que se vio con su novio se contagió de covid y enfermó a todos los miembros de su familia y el otro caso de un hombre, que infectó a dos familiares y uno de ellos lamentablemente murió”, aseguró el médico.

Así que si usted siente que ya no aguanta más la distancia con su pareja, piénselo dos veces antes de jugarse el chance.

“Algunos entendieron lo de las burbujas como un concepto emocional que sin importar que vivan en casas separadas, como se quieren mucho, son burbuja y no estoy hablando de chiquillos, son personas divorciadas por ejemplo. No es un asunto de nivel educativo y eso está poniendo en riesgo a toda la familia”, explicó Fernández.

Para el especialista, se ha dividido en dos grupos, los que entendieron el concepto y se la juegan en nombre del amor y los que entendieron que en esta pandemia se ama a la distancia.

“Habrá algunas relaciones que estaban empezando y simplemennte se los llevó la pandemia, es decir aquellos que habían salido un par de veces y que por amor a su familia deciden no seguir saliendo y exponer a sus seres queridos a una infección”, comentó Mauro.

El mantener la relación viva dependerá de lo fuerte que era esta antes de la pandemia.

Matrimonios a prueba

No solo las parejas de novios tienen un reto por delante, los matrimonios también tienen los suyos.

“Cuando hablamos del coronavirus y la pandemia no lo ligábamos al sexo; sin embargo, nos dimos cuenta que la cuarentena iba a ser el arma protagónica para luchar contra el virus y caimos en cuenta que sí tenía un contenido sexual. Los que se quejaban de que no tenían tiempo para dedicarles a sus parejas, ya no tenían excusa y las que tenían problemas sexuales con la pandemia quedarían en evidencia”, explicó el sexólogo.

El doctor Mauro dice que podríamos dividir los matrimonios en tres categorías:

-Por un lado están los que se vieron superados por el teletrabajo de cada uno y tener que lidiar con las clases virtuales de los niños, esto ha provocado una pérdida en el deseo y aseguran que están agotados al final del día.

-El segundo tipo son las que ya estaban un poco distanciadas por problemas de erección, falta de deseo, anorgasmia (ausencia de orgasmos) y no pueden poner más excusas para afrontar su sexualidad.

-Y finalmente están las que en este tiempo están viviendo una segunda luna de miel y estos meses han sido una maratón sexual porque las condiciones se lo permitieron. Sus hijos ya están grandes o están recién casados y sin hijos y han dedicado estos meses a fortalecer el vínculo desde el punto de vista sexual y no el emocional.

Avivar el fuego

Si ha logrado aguantarse todo este tiempo podría ser porque está poniendo en práctica alguna de estas estrategias: tener sexo por Skype o WhatsApp o enviarse fotos con un alto contenido erótico; sin embargo el doctor Mauro asegura que las parejas que basaban su relación en solo sexo, difícilmente prevalecerán.

Mientras que las relaciones que son de tipo emocional han encontrado como compartir tiempo juntas, por ejemplo, desayunando o almorzando por WhatsApp. Algunos hasta le han dicho al doctor que ahora comparten más tiempo con su novia que antes de la pandemia porque lo que les interesaba era ese vínculo emocional.

“Recordemos que la sexualidad es lo menos importante en un vínculo de pareja”, Mauro Fernández, sexólogo.

El amor a distancia se vuelve más intenso y si es correspondido se vuelve loco de contento porque se asegura su amor y su gratificación, afirma Fernández.