Eduardo Vega.8 octubre, 2018

El guerrero Daniel León disfrutó este domingo a más no poder su baile de graduación de sexto grado.

El pequeño luchador brincó, bailó y chiroteó al máximo, por lo que los tatas no podían creer ver a Dani en semejante pachanga, ya que hace un año exacto, en octubre del 2017, los doctores del Hospital de Niños de Cincinnati, donde estaba internado tras el trasplante de médula ósea, a duras penas le daban dos horas para que saliera a caminar, pero con mucho cuidado y bien vigilado.

Daniel León disfrutó a más no poder su baile de graduación de sexto grado de la escuela

“Fue inolvidable, un sueño hecho realidad… ¡un milagro!” Fueron las primeras palabras de doña Zaida Calvo, la mamá, quien todavía seguía este lunes sin poder creer todo lo que vivió tan solo unas horas antes con su hijo en el salón de eventos Cascada de Fuego en Patarrá.

Después de todo lo que vivió Dani con su trasplante de médula ósea, hace un año y dos meses, fue sorprendente para los tatas y el hermano, Kendall, verlo hacerle el pique en la bailada al mismísimo Bruno Mars con la canción “Uptowon Funk”, la cual en una de sus estrofas dice: “¿no me crees? Solo mira ¡Vamos!”.

Y mucho menos la familia se imaginó que en pleno baile Dani iba a picar a todos los compitas haciendo a la perfección el “swish swish”, ese baile de moda entre los güilas que mueven las manos de un lado para el otro entre el cuerpo y que no a cualquiera le sale tan bien como a Dani.

Alegría total

“Estamos sumamente felices, en verdad que nosotros (el papá de Dani, don Alexánder León y el hermano, Kendall) no nos lo esperábamos, bailó, se divirtió, tuvo muchísima energía y disfrutó increíblemente.

“Nunca en toda su vida lo había visto tantas horas activo, desde que llegó (a eso de las cinco de la tarde), hasta que terminó (casi a las diez de la noche) estuvo bailando, jugandoe hizo todas las dinámicas. Eso es algo que él nunca en su vida había podido hacer… usted no sabe lo que eso significa para nosotros”, agregó la mamita muy llena de felicidad.

Dani León fue el dedicado de su baile de graduación este domingo 8 de octubre del 2018

Pero las buenas noticias sobre el nuevo Dani no se quedan ahí, ya que apesar de que el último año incluyó hospitales, noches en vela, períodos largos de recuperación, batallas contra bacterias que le atacaron el hígado (en febrero pasado), el guerrerito jamás abandonó los estudios, esfuerzo que tuvo su premio, ya que a la familia le dieron la noticia de que Dani fue cuadro de honor de la Escuela Tricolor Primary School de Moravia.

El príncipe del baile

“La felicidad es grandísima porque, además, Dani fue el dedicado del baile… no tengo palabras para explicarle la felicidad que sentimos en estos momentos, porque la verdad, era muy difícil soñar que Dani llegara a esta etapa de su vida y nunca imaginamos que lo haría disfrutando como él siempre lo ha querido, como un niño normal”, agregó la mamita.

El 17 de octubre del 2017, justo 77 días después de haber sido internado y 60 días después de haber recibido el trasplante de médula ósea, a Dani le dieron permiso los médicos gringos para salir del hospi, solo por un par de horas, para que conociera la habitación que iba a ocupar en la casa Rónald McDonald. Fue su primera salida tras la operación.

Daniel León vivió su baile de graduación este domingo 7 de octubre del 2018, junto a su mamá Zaida Calvo, su papá, Alexánder León y su hermano Kendall. Cortesía.
Daniel León vivió su baile de graduación este domingo 7 de octubre del 2018, junto a su mamá Zaida Calvo, su papá, Alexánder León y su hermano Kendall. Cortesía.

Este luchador de la vida, que tendrá su graduación de sexto el 12 de diciembre próximo, viajó a Estados Unidos el 18 de junio del 2017 y después de una cirugía que duró 9 horas, el 17 de agosto del 2017, recibió su trasplante de médula.

“A mis compañeros de la escuela les agradeceré siempre todo su apoyo”. Daniel León, trasplantado de médula ósea.

La enfermedad de Dani era una anemia conocida como Diamond-Blackfan, o aplasia pura de la serie roja, un padecimiento congénito, algo que no le permitía crear glóbulos rojos en su médula ósea. En el sistema circulatorio los glóbulos rojos son las células encargadas de llevar oxígeno a todo el cuerpo, por eso, durante 9 años Dani recibió casi 170 transfusiones de sangre.