Franklin Arroyo.23 enero

La ciudadela La Carpio tiene un antes y un después de la llegada de Maris Stella Fernández.

Esta vecina de Santa Ana, que ahora se considera una carpiana más, es la responsable de la gran transformación que vivió esta comunidad hace nueve años.

Maris Stella Fernández se dice una mediadora de las voluntades e ideas de la gente de La Carpio. Fotos Germán Fonseca.
Maris Stella Fernández se dice una mediadora de las voluntades e ideas de la gente de La Carpio. Fotos Germán Fonseca.

Ella fundó Sifais, que significa Sistema Integral de Formación Artística para la Inclusión Social; es una organización que, mediante voluntariados, enseña música (hay una orquesta infantil de mucha calidad), deportes, artes y hasta facilita trabajo a vecinos.

Además, tiene programas sociales para mujeres y adultos mayores que abarca la sana alimentación, el ejercicio y capacitaciones financieras, entre otras muchas cosas.

Sifais en un minuto con música de la orquesta

El mérito de ella fue creer en una comunidad que estaba estigmatizada como lo peor, con drogas, suciedad, delincuencia. Pero superó los miedos, dio oportunidad a los jóvenes y se arrolló las mangas para que las cosas salieran bien.

Ella no se da mérito, dice que los héroes son los chiquitos que tocan en la orquesta, los que utilizan el gimnasio donde practican deportes como yudo o boxeo o a todo el talento humano de la comunidad.

Pero, ¿qué la hizo entrar a ayudar a ese lugar con el que no tenía ningún vínculo?

Stella dice que una vecina de La Carpio, llamada Alicia Avilés y con quien coincidía en un grupo de oración, le dijo que quería formar una orquesta sinfónica ahí y como ella sabía de música, le pidió ayuda.

"La verdadera heroína de esto es ella (Alicia Áviles). Imagínese, no pedía una casa, ni electrodomésticos, ni nada de eso, pedía cultura. Ese fue el pensamiento que lo transformó todo”, dijo doña Stella.

Entonces, ella fue con 20 flautas de plástico y 20 bolillos de percusión y una idea prejuiciada, pero sin abandonar el ánimo de ayudar. "Creí que iba a ser casi imposible”.

La orquesta de Sifais estuvo en la inauguración de la fachada del Museo de los Niños. En la imagen: Orquesta del Sifais
La orquesta de Sifais estuvo en la inauguración de la fachada del Museo de los Niños. En la imagen: Orquesta del Sifais

“Tenía un miedo terrible por la imagen que tenía ese lugar. Fui porque estaba Alicia, pero me daba miedo alejarme cien metros. Llegaron como cincuenta chiquitos y ella los llamó a grito pelado”.

“Eran como cincuenta niños con las manitas sucias, con mocos, todos enmielados, la ropa desgastada, pero a la semana siguiente llegaron todos bien peinaditos. Se les dijo que debían llegar con las uñas limpias y recortadas, la carita lavada y desde ese momento se vio la gran transformación”, recordó.

El entusiasmo y el talento siguieron adelante y doña Stella se dio cuenta de que las personas necesitan las herramientas para salir adelante. Siete meses después se le ocurrió formalizar aquellos encuentros y se le ocurrió fundar Sifais.

De esa manera, pudo pedir donaciones a nombre de la fundación y no a nombre propio y el proyecto creció al punto de que hoy es un moderno edificio de cuatro pisos con un semillero de talentos.

Héroes. Maris Stella Fernández es una de las siete historias que este jueves 28 de enero fueron reconocidas por su gran aporte a la sociedad por parte de la empresa Gollo. Se hizo una actividad en la sede de esa tienda en Zapote. También fueron reconocidos Karen Villalobos y Carlos David Muñoz de Alajuela, Lande Ledezma de Puntarenas, Otoniel Díaz de Cartago. También Ariana Barboza de San José, Delia Morales de Cartago y Shirley Segura de Heredia.

“Los vecinos se dieron cuenta del talento que tenían, los periodista supieron que La Carpio era más que historias difíciles, que son las mismas que hay en todo el país, en cualquier lado roban, hay violencia. Pero aquí hay una gran voluntad para superar los problemas, es gente con capacidad de adaptarse a los problemas y de subsistir”, explicó.

De vuelta

Hoy en día, se puede ir a La Carpio de la misma manera que usted puede ir a la avenida Central, con cuidado pues gente mala y gente buena hay en todo lado, como lo asegura Stella.

“Eso es una cuestión de los seres humanos, en los barrios más elegantes hay gente mala, que estafa, que anda haciendo el daño. Yo vengo aquí porque me gusta, me relaja venir a La Carpio. Si no vengo, me hace falta", indicó.

Sifais ayuda en La Carpio con programas de nutrición, actividad física y salud financiera. Fotograifa: Archivo.
Sifais ayuda en La Carpio con programas de nutrición, actividad física y salud financiera. Fotograifa: Archivo.

“Pudimos levantar un edificio con muchas condiciones. ¿Usted cree que lo hubiéramos hecho con gente malvada alrededor? Cuando uno llega a hacer el bien, a confiar en la gente, te pagan con la misma moneda. Si usted va con una actitud despectiva, eso te devuelven. A mí nunca me ha pasado nada aquí”.

Ese pensamiento cambió a La Carpio y convierte a doña Maris Stella en una verdadera heroína del lugar.