Shirley Sandí.24 agosto

Farsham es un perro raza afgano, de ocho años, que sufre cáncer de tiroides y La Teja tuvo la posibilidad de estar en una de sus sesiones de quimioterapia. Sí, las mascotas que sufren esta terrible enfermedad también pueden acceder a este tratamiento.

Así es una sesión de quimioterapia para un perro. Aquí el perro Farsham con la doctora María Paz García y la dueña Rocío Rodríguez.
Así es una sesión de quimioterapia para un perro. Aquí el perro Farsham con la doctora María Paz García y la dueña Rocío Rodríguez.

A esta mascotica le apareció una pelotita en el cuello hace cinco meses que resultó ser maligna.

“Este año lo llevé a que una veterinaria lo desparasitara y ella detectó la pelota al lado izquierdo del cuello, le salió muy rápido. Resultó ser un cáncer de tiroides, muy semejante al del humano”, contó su mamá Rocío Rodríguez.

"Cuando lo llevé a hacerle placas, le dieron una semana de vida, eso fue en febrero de este año. Bajó mucho de peso. Y entonces lo llevamos a acupuntura, algo que lo estabilizó bastante porque tenía mucha diarrea. Luego nos comentaron sobre la quimioterapia y encontramos a la doctora que la aplicaba", contó Rocío.

Esa doctora es María Paz García, médico veterinaria con énfasis en Oncología, quien labora en el Hospital Veterinario San Antonio, en Belén.

Muy común

La doctora García comentó que el cáncer es bastante común en los animales y que antes, como no había conocimiento de esta opción, los dueños optaban por dormir a los animalitos, pero ahora la gente prefiere tratarlos.

"El proceso de quimioterapia es diferente en cuanto a los efectos secundarios y el objetivo. En veterinaria damos calidad de vida más que una cura, y los efectos son más manejables", aseguró la doctora.

Explicó que los medicamentos que se utilizan son los mismos que los de uso humano (doxorrubicina y carboplatino) y que se aplican igual, vía intravenosa. La cantidad de medicamento y el costo de tratamiento dependen del peso del animalito.

Así lucía Farsham en sus mejores tiempos (derecha), Aquí con Samita y Anahal, otros perritos rescatados.
Así lucía Farsham en sus mejores tiempos (derecha), Aquí con Samita y Anahal, otros perritos rescatados.

En el caso de Farsham, como pesa 24 kilos, el tratamiento sale en unos ¢150.000 por sesión (son cinco en total).

Aparte hubo que hacerle examen de tiroides y otros estudios más para ver si aplicaba para la quimio; antes de cada sesión hay que hacer hemogramas para medir las plaquetas; además de placas, tomar pastillas diarias y vitaminas.

El animalito tiene que llevar una dieta especial que consiste en comidas 4 o 5 veces al día de verduras como ayote y camote, culantro coyote, espinacas, arroz integral, cuculmeca, vísceras y un pollo cada tres días. El desayuno es un omelet con aceite de coco. Todo natural, nada enlatado y nada de alimento.

Buenos resultados

La médico sostiene que en los dos meses que lleva de quimio, Farsham ha evolucionado con toda la pata.

“Ha estado bastante bien, hemos logrado estabilizarlo, la masa en el cuello se mantiene del mismo tamaño, lo cual es bueno; la masa en el pulmón, donde tenía metástasis, también está igual. Hemos logrado estancar la enfermedad para que pueda seguir con su vida normal, ha aumentado de peso y está con buen ánimo. Luego de culminadas las sesiones lo monitearemos una vez al mes”, explicó García.

Esta es la placa que muestra el carcinoma de tiroides. La pelotita medía al inicio de la quimioterpia 145 milímetros, ahora mide 140.
Esta es la placa que muestra el carcinoma de tiroides. La pelotita medía al inicio de la quimioterpia 145 milímetros, ahora mide 140.

La sesión a la que asistió La Teja tardó media hora, Farsham se asustó un poco cuando le estaban metiendo la aguja con el catéter, pero luego se calmó con los apapachos. La doctora aseguró que no duele, que lo que sienten es como si se les pusiera una vía con suero.

García aseguró que como parte de los efectos secundarios no pierden todo el pelo, solo botan más de lo normal.

Su dueña, Rocío, indicó que todo el esfuerzo ha valido la pena.

“Ha perdido un poco de pelo, pero como tiene mejor ánimo ya lo puedo llevar a grooming (peluquear) porque le encanta andar limpiecito, ellos son una raza noble y vanidosa. Sé que es un sacrificio en todo sentido, pero vale la pena ver ese rabito moverse todos los días, se hace con mucho amor.

"Si yo no lo hubiera tratado en este momento estuviera derramando lágrimas de sangre, ellos son como mis hijos, son miembros de la familia”, dijo esta rescatista animal, que tiene a su cuido 23 peluditos.

Así lucía Farsham cuando lo rescataron, hace cinco años.
Así lucía Farsham cuando lo rescataron, hace cinco años.

Y es que Farsham tiene una historia muy fuerte, fue rescatado hace tres años en Sabalito de Coto Brus. Estaba encerrado en un jaula, desnutrido y con pulgas, llevaba dos años así y solo le daban de comer arroz.

Rodríguez sostiene que mucha gente se hace de perritos sin informarse cuánto crecen o cuáles son sus cuidados. Esta raza en particular requiere mucho tiempo y cuidado del pelaje. Solo Rocío ha rescatado unos 30 afganos.

La doctora María Paz García tiene la página de Facebook Joup OncoVet.
La doctora María Paz García tiene la página de Facebook Joup OncoVet.