Shirley Sandí.4 enero

“Observe cómo millones de partículas y moléculas no reconocidas en la mente del ser humano vienen atravesando la barrera del tiempo por un método desconocido en el más acá y el más allá. Obsérvela y no la pierda de vista… a pasito lento vea cómo todo su cuerpo va sufriendo la metamorfosis cósmica y física, algo sobrenatural está pasando en el cuerpo de ella. Observe cómo su cabeza se va engrandeciendo y su nariz se va achicando, de su boca van apareciendo asquerosos co… co … co.. colmillos. De su manos salen largas garras y todo su cuerpo se viene cubriendo de pe… de pe.. de pe… de peeeelossss.”

Si usted reconoce de lo que hablamos ha sido parte de las miles y miles de personas que han visto el espectáculo de Mariapepa en las fiestas de Zapote, el famoso show donde un animador con un altoparlante invita a entrar a un cuarto oscuro donde una chica se convertirá en algo espantoso.

La Teja conversó con Henry Meza, conocido como Pofi, creador y dueño del show de Mariapepa. Queríamos saber cómo este espectáculo se ha podido mantener por 35 años y aún así se llena noche a noche.

Don Henry nos contó que todo inició por ahí de 1983, cuando su padre José Meza Gaguarde y un cubano amigo suyo de nombre René hicieron las primeras presentaciones cuando las fiestas de fin de año se realizaban en plaza González Víquez.

Primero se llamó La mujer gorila, luego La horrorosa (aún muchos la recuerdan así) y en 1986 decidió cambiarle el nombre a Maripepa, por la famosa vedette española que fue un pegue en aquel entonces (ver nota aparte).

Lógicamente Pofi no soltó ni un solo detalle de cómo es el truco para transformar a la chica en mona salvaje, pero sí nos dijo cómo ha sobrevivido dicho espectáculo tanto tiempo.

"Hay que caminar, andar mucho. Este espectáculo lo he llevado a Honduras, El Salvador, Guatemala, México, y Suramérica. En esos lugares es todo un mito. Mi equipo y yo duramos dos, tres y hasta cuatro años seguidos en otros países de feria en feria.

"Ahora que termina Zapote vamos para David, Panamá, a la feria de Las Flores de Boquete. No ha sido fácil mantenerla vigente, es todo un reto, lleva mucho trabajo, es cansado, esclavizante, pero también trae muchas satisfacciones”, indicó Pofi.

Otro secreto es variar el show para no quemarlo porque además de Maripepa, con el mismo armazón y personal hace un espectáculo de decapitación humana llamado El castillo del terror y otro conocido como “Yuri, la mujer más pequeña del mundo”.

Una pelota de gente se arriba todas las noches a tirarse el rollo en las afueras del show. Foto Shirley Sandí
Una pelota de gente se arriba todas las noches a tirarse el rollo en las afueras del show. Foto Shirley Sandí

A lo largo del tiempo también ha tenido que variar algunas cosas. Pofi reconoció que las primeras modelos eran más rellenitas, pues así le gustaban a sus precursores, pero a él le gusta escoger más delgaditas.

También ha tenido que variar el material con que está construido el armazón donde se realiza la presentación, pues hace dos años lo clausuraron por contaminación sónica. Ahora está construido de fibrolit y gypsum y el parlante donde se anuncia el espectáculo no pasa de 78 decibeles, para cumplir con los niveles de ruido permitidos.

La gente se empuja, ríe a carcajadas y hasta se cae durante el espectáculo, mientras parte del staff tapa lo que pasa con una cortina. Foto Shirley Sandí.
La gente se empuja, ríe a carcajadas y hasta se cae durante el espectáculo, mientras parte del staff tapa lo que pasa con una cortina. Foto Shirley Sandí.
A punto del retiro

Don Henry asegura que está metido en este mundo desde los 16 años, cuando vendía churros y se encargaba del juego de tiro al blanco. A los 20 años ya estaba de lleno con La horrorosa viajando por toda América. Ahora, a sus 62 años, asegura que se pensionará pronto, pero seguramente algunos de sus hijos seguirá con el negocio.

En todo ese tiempo ha tenido unas 20 Maripepas, pues mientras están solteras trabajan a gusto, pero cuando consiguen novio o se casa les prohíben seguir en este empleo.

¿Cómo las elige? Pues asegura que le avisa a los amigos que necesita una modelo flaquita de entre 18 y 25 años, que le guste trabajar en vestido de baño. Eso sí, debe estar dispuesta a bretear bastante, porque los días “malos” se pueden realizar unas 40 funciones de 10 – 15 minutos, pero los buenos, se pueden hacer más de 100 desde las 4 p.m. hasta medianoche.

Pofi reconoce que no ha patentado el nombre ni la actividad de María Pepa porque está seguro que nadie puede con esa carga, ya que muchos han intentado imitarlo, pero no duran ni tres años.