Karen Fernández.21 octubre, 2020

El video de las hermanitas brasileñas agarradas del pelo en media celebración de cumpleaños que hizo loco en las redes sociales sirve muy bien para aconsejar a los padres sobre qué hacer si les pasa lo mismo.

María Eduarda no aguantó nada y descargó su furia contra su hermana. Foto: Captura de video/El Universal.
María Eduarda no aguantó nada y descargó su furia contra su hermana. Foto: Captura de video/El Universal.

Buscamos a la sicóloga de familia María Ester Flores y ella nos explicó primero por qué se dio la reacción de María Eduarda, la niña que estaba cumpliendo tres añitos, y agarró del pelo a María Antonia.

“Los niños entre los cero y los cinco años viven en un mundo mágico. En el caso de las niñas, ellas ven las películas de Disney y se creen que son como las princesas del cuento y que pueden resolver sus problemas emocionales como ellas lo hacen. Es parte de su proceso de aprendizaje, no quiere decir que esté mal”, explicó.

Los niños en general, y María Eduarda no fue la excepción, esperan con ansias el día de su cumpleaños. Es un único día al año, agregó la especialista.

“Ella, en su mundo mágico, siente que es la princesa del cuento porque para es el centro de atención”, continuó.

La reacción de María Eduarda es entendible. Los niños saben que soplar la candela es pedir un deseo, es el momento culminante de la fiesta. Si alguien corta esas ilusiones y les roba el protagonismo --como lo hizo la hermana mayor de la niña-- ven a esa persona como una villana y reaccionan con enojo.

Para los niños existe solo el bien y el mal, así lo ven a esas edades.

“Los padres lo que deben hacer es validarle sus sentimientos, decirle que tiene razón de estar enojada por lo ocurrido, que nadie tiene derecho a quitarle su protagonismo y decirle que cantarán de nuevo para que vea que no hay problema, que se puede resolver. Eso sí, deben aclararle que los problemas no se resuelven golpeando a los demás, pero que sí puede reclamar”, agregó Flores.

Quería atención

María Antonia, la hermanita mayor, estaba celosa, quería ser la protagonista, según contó la madre de ambas, Gabriela Aureluk.

“La otra niña no aceptaba que su hermana fuera la más importante y pudo haber pensado que haciendo eso (soplando el queque ajeno) todo el mundo hablaría de ella o quiso hacer una broma como la gran gracia. De cualquier modo se robaba la atención”, explicó la sicóloga.

A los niños que actúen como la hermana mayor, los padres deben llamarles la atención y hacerles ver que las acciones tienen una consecuencia.

“Deben decirle que ella no tenía que maltratar a su hermanita y hacerla llorar. Además deben poner un distanciamiento entre ambas en caso de que vuelvan a apagar las velitas para que no lo repita”, aclaró Flores.

Algo clave es no forzarlas a pedirles que se perdonen en ese momento.

Puntualizó María Ester en que jamás los adultos le deben reír “gracias” como esa a niños pequeños porque podrían crecer como personas sin límites y abusadoras.