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(Videos) Mascarero de Ciudad Colón: “No haría una máscara de un político o deportista”

Tony Aguilar se dedica al rescate de la cultura mascarera tradicional

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Cuando pensamos en mascaradas costarricenses nuestras mentes viajan a Cartago, Barva, Aserrí y Escazú, principalmente, pero en Ciudad Colón del cantón de Mora hay un joven mascarero que se abre camino en esta región.

Tony Aguilar es el único mascarero de Ciudad Colón. Foto: Cortesía (Cortesía)

En el marco del Día Nacional de la Mascarada Tradicional Costarricense que se celebra este 31 de octubre, La Teja le trae la historia de el único mascarero del cantón de Mora.

Se trata de Tony Aguilar, un músico de profesión, pero mascarero y amante de la cultura por vocación, que ha buscado rescatar la historia tradicional de este arte.

“No haría una mascarada de un político, deportista o cualquier otro personaje popular porque mi proyecto es mantener lo más criollo y el origen de las mascaradas en el país, por eso es que les enseñó a los turistas y hasta los niños en las escuelas esa historia y los personajes con los que comenzaron”, explicó Aguilar.

Considera que si hace mascaradas de Keylor Navas, Óscar Arias, Edgar Silva, El Chavo, entre muchos otros personajes, se sale de su línea.

Baile de grupo de mascareros La real Costa Rica

“Los artesanos somos escultores empíricos y ya mis amigos más experimentados como Joaquín ‘Quincho’ Bogantes, en Grecia, es un maestro; Raúl Fuentes en Escazú que ha hecho tres mil máscaras porque se dedican a la venta, tienen una práctica increíble que yo no tengo. No es jugando hacer máscaras personalizadas”, dijo Aguilar.

Reconoce que se ha dado la corriente de que los chiquitos pidan a su ídolo deportivo o un personaje famoso y los que se dedican a venderlas los complacen.

Tony es el primer mascarero del cantón de Mora y por eso quiere dejar su huella cultural, y aclara que no tiene nada en contra de quienes lo hacen.

Las caretas son un tipo de mascaradas de los primeros que se diseñaron en Cartago. Foto: Cortesía (Cortesía)

“Nuestros personajes tradicionales no son ticos, son extranjeros, pero son con los que empezamos como La Llorona (México), los duendes (de Irlanda) el padre sin cabeza (Suramérica), el diablo, la muerte, la bruja (Europa central), el torito, la Segua”, continuó el mascarero.

Desde niño

Su gusto por la cultura y las mascaradas le surgió desde carajillo, cuando religiosamente se tiraba los programas de “El fogón de doña Chinda” y “Costa Rica es así”.

“Me encantaban las historias y leyendas. Las casas viejas y desde chiquillo traían las máscaras de don Pedro Arias y su hijo Amado Arias aquí a Ciudad Colón, me crearon esa fascinación y ese susto que me llamaba a ir a verlas”, recordó.

Los personajes llegaban cada 15 de agosto a su pueblo para celebrar las fiestas de la Virgen de la Asunción y así se fue enamorando.

La Llorona es una de las mascaradas que más les llama la atención a los turistas. Foto: Cortesía (Cortesía)

Como las máscaras que llevaban eran las tradicionales, ese fue el estilo por el que se inclinó.

“Las primeras de don Pedro eran solo la careta, pero él le enseña a Carlos Salas de Barva y este evoluciona a las mascaradas de casco. En el cantón herediano ahora son hechas con cuatro palos al estilo de las españolas”, explicó Aguilar.

Como muchos mascareros no tienen cómo transportarlas se inventaron una más cómoda y son las conocidas como chapetones, que es una armadura que va pegada al cuerpo y solo tiene la cabeza.

Turistas viven la fiesta de la mascarada

“Lo malo es que cuando las ponen en el suelo, todas son del mismo tamaño, mientras que la mascarada tradicional tiene la giganta, polizontes, que son medianos, los cabezudos que son más pequeños y las caretas, es más variado en tamaños”, contó el artesano.

Tour la real Costa Rica

Otra legendaria y muy acorde para los ue tienen la tendencia de Halloween es la del Padre sin cabeza. Foto: Cortesía (Cortesía)

Todo lo que ha aprendido Tony lo comparte con grupos de turistas alemanes, austriacos y suizos que visitan su casa en Ciudad Colón y conviven con auténticos costarricenses, sus platillos y cultura.

“Costa Rica se vende mucho por el turismo de naturaleza o aventura, pero hay otros que quieren ir más allá y saber cómo somos los ticos, cuáles son nuestras costumbres y con mi tour ‘La real Costa Rica’ les muestro cómo es convivir con una familia de Tiquicia”, comentó.

La familia de mascaradas de Tony es muy variada, pero siempre en el concepto tradicional. Foto: Cortesía (Cortesía)

Aguilar tiene contacto con algunas agencias que llevan los grupos de turistas europeos a su casa, ya sea como bienvenida o despedida de su estancia y les dicen que van a conocer una de la tradiciones más importantes del Valle Central.

Al llegar les da una charla de 15 minutos, una presentación en vivo de baile con cimarrona y las mascaradas donde hasta sacan a bailar a los turistas a ritmo de paranderas (las de Guanacaste como el Espíritu guanacasteco, Pasión o El Torito) y jotas (el famoso fara fara chin) que son las tradicionales. Luego se comen un gallito de picadillo, mientras recorren el interior de su casa.

Karen Fernández

Karen Fernández

Periodista con una licenciatura en Producción de Medios. Forma parte del equipo de Nuestro Tema y tengo experiencia en la cobertura de noticias de espectáculos, religiosos, salud, deportes y nacionales. Trabajo en Grupo Nacion desde el 2011.

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