Rocío Sandí.17 octubre
El agente contó ante los jueces como hizo los análisis a las muestras. Foto: Rocío Sandí.
El agente contó ante los jueces como hizo los análisis a las muestras. Foto: Rocío Sandí.

El agente judicial Max Méndez Sánchez reveló este jueves que la niña de 10 años, que murió quemada en un incendio en San Francisco de Dos Ríos, tenía gasolina en la ropa.

El investigador también revisó las prendas que tenía el cadáver del hermanito de la pequeña, un angelito de ocho años que también perdió la vida en las llamas, pero en las de él no encontró acelerantes.

El dramático hecho fue dado a conocer por Méndez en el juicio que se realiza en los Tribunales de San José contra la mamá de los chiquitos, de apellido Batista, ya que ella está acusada de provocar el incendio.

Méndez es especialista en la Morgue Judicial desde 1995 y hace ocho años trabaja en el estudio de acelerantes en este tipo de casos.

Él contó que como parte de sus labores tuvo que analizar siete muestras relacionadas con el suceso, cinco del lugar y las otras dos de las vestimentas de las víctimas mortales.

La Fiscalía acusa a Batista de causar el incendio en el que murieron sus dos hijos. Foto: OIJ.
La Fiscalía acusa a Batista de causar el incendio en el que murieron sus dos hijos. Foto: OIJ.

Con respecto a las muestras del lugar, en cuatro de las cinco muestras analizadas también encontró la presencia de gasolina, lo que confirma que el incendio fue intencional.

La Fiscalía sostiene la versión de que fue la propia Batista la que roció gasolina en el cuarto en el que estaban durmiendo sus hijos y luego habría iniciado el incendio, la madrugada del 26 de abril del 2018.

Según la acusación, la misma madre habría cerrado con llave la puerta de la habitación de los pequeños para evitar que pudieran salir. Luego se fue para una parte segura de la casa e ignoró los llamados de auxilio de los angelitos y de los vecinos que llegaron a tratar de ayudar a la familia.

La mujer habría esperado cinco minutos dentro de la vivienda con el fin de asegurarse de que la habitación donde estaban sus hijos fuera consumida por el fuego, luego de eso salió de la casa en llamas, en busca de su propia seguridad.

En ese lugar se dio la tragedia que cobró las dos muertes. Foto: José Cordero.
En ese lugar se dio la tragedia que cobró las dos muertes. Foto: José Cordero.
Abogado intenta frenar juicio

Desde el lunes 30 de setiembre, día que inició el debate, el abogado Fabricio González, defensor de Batista, ha intentado por todos los medios frenar el proceso judicial.

Primero argumentó que su representada no estaba en condiciones mentales para asumir el debate, pero como expertos de Medicatura Forense aseguraron que la sospechosa no tenía ningún problema, por lo que no le quedó más remedio que seguir el juicio.

Este miércoles el Tribunal suspendió el debate en la tarde, ya que González pidió que le permitiera a la mujer retirarse de la sala para irse a la cárcel Vilma Curling Rivera, ya que tenía una dolencia debido a un tumor que tiene en una nalga.

Además, aseguró a los jueces que su representada daría una declaración este jueves, por lo que necesitaba reunirse en el centro con ella para planear los detalles.

Ese mismo miércoles, las oficiales de cárceles encargadas llevaron a Batista al centro penal, pero al hacerle la revisión de ingreso la rea dijo que estaba golpeada, por lo que tuvieron que llevarla a la clínica de Guadalupe, a que le hicieran una revisión.

En la clínica una doctora vio que Batista no tenía golpes, pero aún así le dijo que le pondría una inyección para aliviar el dolor que tenía en la nalga, pero la acusada se negó diciendo que no le gustan las inyecciones. Por lo que la llevaron de vuelta a la cárcel sin hacerle nada.

Cuando se reinició el juicio este 17 de octubre, el defensor dijo que no pudo reunirse con Batista, precisamente, por esa bailadera de un lado a otro, y que por eso ella no iba a declarar.

González también se quejó de que la sospechosa fuera llevada a una clínica y no a un hospital, por lo que solicitó que la llevaran al Calderón Guardia porque este jueves, en teoría, su clienta aún seguía con dolor.

La mujer y los niños tenían poco más de un mes de haber llegado al apartamento donde se dio el incendio. Foto: José Cordero.
La mujer y los niños tenían poco más de un mes de haber llegado al apartamento donde se dio el incendio. Foto: José Cordero.

Sin embargo, los jueces no le dieron pelota y siguieron con el debate, ya que argumentaron que el miércoles la imputada tuvo la oportunidad de recibir atención médica y se negó.

Se espera que el juicio contra Batista se extienda hasta el 1° de noviembre.

4 lugares del apartamento tenían gasolina