Juan Pablo Vargas Gómez, de 40 años, un recolector de basura, murió tras ser atropellado mientras cumplía con su trabajo, una labor que realizaba con dedicación y agradecimiento.
La tragedia ocurrió cerca de las tres de la madrugada del lunes 20 de abril, en la conocida cuesta de Tiribí, cuando Juan Pablo hacía su recorrido habitual.
Según contó su padre, Fernando Gómez, el trabajador fue impactado por un motociclista mientras recogía bolsas de basura.
“Cuando él iba con unos paquetes de basura, un chavalo en la moto lo hizo levantado y lo pegó contra una acera. Lo que más me puso a pensar fue el fuerte golpe en la cabeza; incluso esa hemorragia fue lo que le terminó quitando la vida”, relató con dolor.
Juan Pablo fue llevado al hospital San Juan de Dios, donde permaneció varios días internado, hasta que falleció este miércoles 22 de abril.
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Un hombre que encontraba alegría en su trabajo
Tenía siete meses de ser recolector; antes trabajaba como peón de construcción. Su papá recuerda que estaba feliz con esta nueva etapa.
“Él me decía: ‘Mi tata, vieras qué feliz estoy en ese trabajo’”, recordó su padre.
Agregó que la labor de él se iniciaba cuando muchas personas estaban durmiendo, pues empezaba a las 3 a. m. y se extendía hasta las 10 a. m. luego de hacer el recorrido por varias comunidades.
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Era padre de cuatro hijos, tres de ellos menores de edad, por quienes se esforzaba cada día.
Los lugareños lo describen como una persona noble, quien siempre respondía con una sonrisa, especialmente cuando se trataba de hablar con los vecinos.
Un adiós lleno de respeto y cariño
La comunidad y sus compañeros lo despidieron como él se lo merecía. Hubo caravanas de camiones recolectores, lazos negros en las unidades y un acompañamiento lleno de respeto.
La madrugada de este viernes, sus colegas se reunieron antes de comenzar la jornada para rendirle homenaje con una caravana en su honor.
También hubo mensajes por parte de la Municipalidad de Alajuelita, de la Unión Nacional de Gobiernos Locales y de muchas personas que lo conocieron y destacaron su labor y el vacío que deja.
El exalcalde Modesto Alízar también se pronunció y señaló en sus redes sociales la valiosa labor de los recolectores.
“Lamentamos profundamente el fallecimiento de Juan Pablo Vargas Gómez, funcionario de la Municipalidad de Alajuelita, quien perdió la vida mientras cumplía con su noble labor. Su partida deja un vacío en su familia y en toda la comunidad”, señaló.
Una familia golpeada por el dolor
Esta no es la primera pérdida que enfrenta la familia. El año anterior falleció la madre de Juan Pablo por causas naturales.
“Mi hijo tenía una forma muy bonita de ser, era humilde y muy charlatán, con todo el mundo vacilaba, le buscaba el lado gracioso a la vida”, dijo su padre, aferrado a los recuerdos.
Agregó que no sabe nada del conductor involucrado, ya que en esta semana solo tuvo cabeza para pensar en la salud de su hijo y luego en despedirlo.
Juan Pablo fue sepultado en el cementerio de Alajuelita en medio de muchas personas que acompañaron a la familia; el ataúd lo recibieron con aplausos, mientras dos pequeños iban adelante con flores; en apariencia, eran hijos de Vargas.
Hasta el domingo 19 de abril anterior se contabilizaba 208 personas fallecidas por accidentes de tránsito, según datos del Ministerio de Obras Públicas y Transporte.


