El Volcán Poás seguirá abierto al público, pero tendrá nuevas restricciones para los visitantes debido al aumento en su actividad sísmica, las erupciones y la emanación de gases.
Ante esta situación, la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) declaró Alerta Verde para el Parque Nacional Volcán Poás.
Como parte de las medidas de seguridad, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) mantendrá habilitados el sendero principal hacia el mirador y el sendero Sombrilla de Pobre, pero será obligatorio utilizar casco de seguridad durante el recorrido.
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Además, se redujo el aforo permitido en el mirador del cráter a 56 personas. También se estableció una reducción a la mitad de la cantidad de visitantes que podrán ingresar diariamente al parque.
Las medidas buscan aumentar la seguridad de las personas que visitan el volcán y permitir que el Parque Nacional continúe operando pese al incremento de la actividad.
Las autoridades pidieron a quienes lleguen al sitio acatar todas las indicaciones de los guardaparques, ya que las restricciones tienen como objetivo proteger a los visitantes ante las condiciones actuales del volcán.
La CNE también hizo un llamado a no ingresar de manera ilegal al Parque Nacional y recordó que se deben respetar las zonas habilitadas y las instrucciones del personal encargado.
Por ahora, el Volcán Poás permanece abierto al público, pero bajo estas condiciones especiales de seguridad mientras se mantiene el monitoreo de su actividad.

