Frío e inmutable, como si se encontrara en cualquier lugar menos en una sala de juicio, donde recién había sido condenado a 79 años de cárcel. Así se mostró Jeremy Buzano Paisano mientras un juez detallaba cómo él asesinó y desmembró el cuerpo de su expareja Nadia Peraza.
Tras darse a conocer la fuerte sentencia contra Buzano, el juez Guillermo Arce se encargó de explicar cómo fue que el Tribunal llegó a la conclusión de que fue Jeremy quien asesinó a Nadia dentro del apartamento en el que vivían en Bajo Los Molinos, en San Rafael de Heredia.
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Arce contó detalladamente el círculo de violencia en el que vivió Nadia a manos de Buzano, tanto antes como después del nacimiento de su hija, quien actualmente tiene 4 años.
Agresiones a puño cerrado, amenazas con cuchillo y otros tipos de manifestaciones de violencia hacia Nadia fueron mencionadas por el juez, y durante todo ese relato Jeremy nunca cambió de expresión; siempre mantuvo su mirada fijada en el juez, si acaso ocasionalmente se rascaba la nariz.
Uno de los momentos más duros fue cuando el juez Arce explicó en detalle cómo fue que Jeremy desmembró el cuerpo de Nadia, revelando que llegó a cortar algunas partes de un tamaño tan pequeño para que entraran en frascos de mayonesa y de suavizante para ropa.
También reveló que Buzano separó la piel de los tejidos y huesos, destacando que Jeremy tuvo la paciencia para cometer ese macabro acto, como si se tratara de algo cotidiano para él.
Pese a todo lo que acababa de contar el juez, Buzano no mostró ni una sola expresión, ni una sola emoción; su rostro seguía congelado y su mirada fija en el juez Arce, como si nada hubiera pasado.
El juez también dijo que parecía que el mismo Buzano deseaba ser descubierto, pues no se preocupó por deshacerse del cuerpo de Nadia pese a todo el tiempo que tuvo; más bien decidió conservar sus restos en la refri que se llevó, al igual que mantuvo en su poder su celular e identificaciones.
Según Arce, eso se entiende como un ritual de control, de dominación sobre lo que quedaba de Nadia, pues su deseo era seguir controlando y dominando su cuerpo y sus pertenencias.

