Andrés Garita, Silvia Coto.31 octubre, 2019
El barco volverá a dar brete a las familias porteñas. Foto: Andrés Garita
El barco volverá a dar brete a las familias porteñas. Foto: Andrés Garita

El barco pesquero KIN está como pez en el agua.

Resulta que esta embarcación, que se hundió hace tres meses frente a la costa de Puntarenas y donde murieron dos de sus tripulantes, fue restaurada y está casi lista para zarpar nuevamente.

El capitán del KIN, Martín Morales, contó que están muy emocionados porque el chunchón ya salió del dique donde estuvo desde el 20 de setiembre. Ahora lo tienen en el estero, haciéndole arreglos, pruebas al motor y otros chineitos para que quede en todas.

Todavía faltan algunas pruebas para ponerlo a funcionar. Foto: Andrés Garita
Todavía faltan algunas pruebas para ponerlo a funcionar. Foto: Andrés Garita

“En el dique se lavó, se raspó y comenzaron a pintarlo y estará a flote para volver a pescar, es una gran noticia para todos nosotros”, dijo Morales lleno de emoción.

La tragedia de esta embarcación ocurrió el 27 de agosto, cuando los tripulantes regresaban de pescar. Los ocupantes dieron aviso al 911 por una llamada de celular y minutos después se hundieron. Lo rápido que llegó la ayuda, según ellos, fue lo que le salvó la vida a la mayoría.

Gerardo Phillips Morales, de 53 años y Víctor Rosales, de 50, desaparecieron y sus cuerpos fueron encontrados un día después de la tragedia.

Rosales estaba flotando a unos 20 metros de la embarcación, mientras que el cuerpo de Phillips estaba prensado en el barco, a unos siete metros de profundidad.

El hundimiento del barco provocó la muerte de dos de los pescadores. Foto: Andrés Garita
El hundimiento del barco provocó la muerte de dos de los pescadores. Foto: Andrés Garita

Alexánder Gómez Zapata, Gerald Villegas Pérez, César Herrera González, Heiner Mata González, Nelson Gutiérrez Toledo, Yosy Badilla Obando y el capitán sobrevivieron porque lograron tirarse del barco antes de que se hundiera.

La empresa Tesoro del mar hizo todo lo posible para sacar el barco de las profundidades y así volverle a dar vida a esta máquina que le dará trabajo nuevamente a la tripulación, que sigue muy dolida por la muerte de sus dos compitas, quienes eran bien fajados para el brete.

“Para nosotros, que vivimos de la pesca, es una alegría volver a ver este barco a flote y restablecido, porque dará trabajo al menos a diez familias fijas y lo más probable a otras quince más”, dijo Morales.

Puntarenas cuenta solo con dos barcos sardineros y este es uno de ellos.

“Con el regreso del barco vamos a poder garantizarle a la gente que la pesca de este producto se pueda seguir usando como carnada para los pescadores artesanales y también como un delicioso platillo en las casas”, dijo el capitán.

Las razones por las que el barco se hundió siguen siendo un misterio, porque traía apenas 15 toneladas de peso, cuando su capacidad es de 20 a 25 toneladas. La segunda posibilidad es que se le haya hecho un hueco por la corrosión.