Rocío Sandí, Andrés Garita.29 agosto
En el 2012 el barco Kin fue el que llevó a la Virgen del Mar en la procesión. Foto: Andrés Garita.
En el 2012 el barco Kin fue el que llevó a la Virgen del Mar en la procesión. Foto: Andrés Garita.

En medio de la desesperación de ver que el barco en el que volvían de pescar sardinas se hundía, un hombre pudo usar su celular para llamar al 911.

Gracias a la llamada, en cuestión de minutos oficiales del Servicio Nacional de Guardacostas llegaron a ayudar a los náufragos.

La emergencia se dio este martes a eso de las 8:40 de la noche cerca de la isla Los Negritos, a tres kilómetros y medio del muelle de cruceros en Puntarenas. La nave llamada Kin tuvo una falla y esta causó que le entrara agua a gran velocidad.

En la embarcación viajaban nueve hombres, siete de los cuales lograron ponerse a salvo y se quedaron flotando a la espera de que llegara la ayuda. Los otros dos pescadores desaparecieron.

Los siete sobrevivientes llegaron a tierra firme sanos y salvos, ninguno necesitó ir al hospital. Foto: Guardacostas.
Los siete sobrevivientes llegaron a tierra firme sanos y salvos, ninguno necesitó ir al hospital. Foto: Guardacostas.

Los sobrevivientes fueron identificados como Alexánder Gómez Zapata, Gerald Villegas Pérez, César Herrera González, Heiner Mata González, Nelson Gutiérrez Toledo, Yosy Badilla Obando y Martín Morales Rosales (capitán del barco). Los desaparecidos fueron Gerardo Phillips Morales, de 53 años, y Víctor Rosales, de 50.

Este martes, a eso del mediodía, buzos de Guardacostas llegaron hasta el barco, a unos siete metros de profundidad, y allí encontraron prensando el cuerpo de Phillips. Después de liberarlo lo llevaron hasta el muelle de Caldera, de donde fue levantado por oficiales del Organismo de investigación Judicial.

Luego, a eso de las 3:30 de la tarde, los cuerpos de rescate encontraron el otro cadáver.

Berny Phillips, hijo de Gerardo, contó que él y sus familiares vieron el martes en la noche en la prensa la noticia del naufragio y de inmediato empezaron a averiguar qué había pasado.

“Mi papá había salido de la casa el lunes en la noche y se fue a trabajar en el barco, ayer (martes), cuando ya venían de regreso, estaban esperando que la marea les permitiera entrar (acercarse a la playa), pero algo pasó y se hundieron muy rápido.

Los guardacostas no descansaron hasta dar con los cuerpos de los desaparecidos. Foto: Guardacostas.
Los guardacostas no descansaron hasta dar con los cuerpos de los desaparecidos. Foto: Guardacostas.

“No hemos podido hablar con los sobrevivientes, pero sí con los encargados de la empresa para la que trabajaba mi papá, ellos han estado al pendiente de la situación”, explicó el hijo.

Berny detalló que su papá tenía unos 15 años de trabajar en la pesca y que ya antes había tenido incidentes en el mar, pero ninguno grave.

Pescadores sin paz

Cuando los cuerpos de rescate sacaron el mar a los sobrevivientes los llevaron a tierra firme para que los revisaran los paramédicos de la Cruz Roja.

El socorrista Marvin Ramos dijo que ninguno presentaba problemas graves y no hizo falta llevarlos al hospital.

Lo que les quitaba la paz a los pescadores era saber que dos de sus compañeros estaban desaparecidos y de una vez regresaron al mar, con los oficiales que los habían rescatado, para tratar de dar con ellos.

Víctor Rosales, alias
Víctor Rosales, alias "Chichi", fue una de las víctimas mortales. Foto: Andrés Garita.

El operativo no se limitó a los barcos y a buzos. El Servicio de Vigilancia Aérea envió ayuda para que apoyar desde el aire todo el día con la esperanza de encontrar a los pescadores flotando aún con vida, pero ya eso no fue posible.

Las autoridades judiciales iniciaron una investigación para esclarecer las causas del naufragio y sentar las responsabilidades correspondientes.

Los agentes quieren saber si la embarcación había tenido problemas mecánicos recientemente y si había recibido el mantenimiento necesario.

Paseó a la Virgencita

El barco Kin pertenece a Manuel Merino y es de gran tamaño. La embarcación mide unos 17 metros de largo y, según informó Martín Arias, director de Guardacostas, no parece que el accidente se diera por problemas climáticos, ya que los oficiales no tuvieron problemas para navegar por la zona cuando hicieron el rescate.

Los tripulantes del Neptuno estuvieron colaborando en las operaciones de búsqueda de los desaparecidos. Foto: Guardacostas.
Los tripulantes del Neptuno estuvieron colaborando en las operaciones de búsqueda de los desaparecidos. Foto: Guardacostas.

El dueño de la embarcación la tiene en la pesca de sardinas desde hace unos 18 años.

En el 2012 en ese barco llevaron la imagen de Virgen del Mar en la procesión que se hace cada año. Cuando no estaba en alta mar permanecía en un muelle del barrio El Carmen, en Puntarenas. No hay reportes de que en el pasado el Kin hubiera estado metido en emergencias.

Triste coincidencia

Como triste coincidencia en el 2011, en México, se hundió un barco sardinero de nombre Kin. La emergencia se dio el 5 de marzo en los litorales del mar de Cortés.

Los guardacostas llegaron a auxiliar a los náufragos pocos minutos después de la emergencia. Foto: Guardacostas.
Los guardacostas llegaron a auxiliar a los náufragos pocos minutos después de la emergencia. Foto: Guardacostas.

Las autoridades de ese país lograron dar con la embarcación días después de la emergencia, estaba a 90 metros de profundidad; sin embargo, no pudieron dar con los cuatro tripulantes que, se presume, se hundieron con la nave.

Los cuerpos de socorro patrullaron la zona durante semanas con buzos, barcos y helicópteros, pero nunca dieron con los tripulantes.

La tripulación estaba formada por Juan Rodríguez Reyes; Héctor Samuel Partida Flores, Francisco Javier Martínez Franco, Héctor Santana Molina Velásquez, y Andrés Emilio Sánchez Flores, todos ellos originario de Guaymas. Así como Rubén González González, Cruz Francisco Medina Cabrales, José Benjamín Reyes Sánchez, y Leonel Pestaño Montijo, de Mazatlán; todos ellos lograron salvarse.

Berny Phillips, hijo de uno de los fallecidos: “Nos dijeron que uno de los sobrevivientes pudo usar el celular y por eso les llegó tan rápido la ayuda”.