El joven que fue encontrado decapitado dentro de una capilla en construcción y abandonada en Siquirres fue identificado como Rasheed Harim Sánchez Scott, de 22 años.
Este crimen, ocurrido el 3 de setiembre de 2024, es uno de los hechos violentos que las autoridades atribuyen a la banda desarticulada este martes en el operativo conocido como caso Dalila.
De ahí nace el nombre del caso, pues la víctima fue atraída por dos mujeres.
Según la información que manejan los investigadores, Sánchez habría participado en el asalto a un local comercial propiedad de personas de origen chino, al que aparentemente la organización criminal brindaba seguridad.
LEA MÁS: Buscan a mujer que habría llevado a muchacho hasta mortal trampa cerca de capilla abandonada
Dos mujeres habrían sido utilizadas para atraerlo
La investigación señala que dos mujeres, Díaz, de 22 años, y Sánchez, de 29 años, habrían sido utilizadas para atraer al joven y tenderle una trampa.
El OIJ detalló que Sánchez llegó al sector de Indianas 2 acompañado de un amigo en motocicleta y se reunió con las dos mujeres.
“De acuerdo con la investigación, el ofendido se trasladó junto con un amigo en su motocicleta hasta el sector de Indianas 2, donde se reunió con las mujeres y compartieron durante varios minutos. Posteriormente, cerca de las 11 de la noche, una de las mujeres se retiró con el ofendido hacia el sector de Indianas 3”, indicó la Policía Judicial.
LEA MÁS: El caso Dalila también alcanza al Ministerio de Justicia: investigan a exdirector y oficiales
Lo habrían obligado a entrar a una propiedad abandonada
Las autoridades explicaron que, tras analizar cámaras de seguridad, determinaron que cerca de la medianoche Sánchez fue interceptado por dos hombres armados.
Según la investigación, los sospechosos lo encañonaron y lo obligaron a ingresar a una propiedad donde existía una capilla abandonada.
“En ese sitio, presuntamente, los sujetos lo atacaron con arma blanca, provocándole múltiples heridas en el cuello, lo que le causó la muerte en el lugar”, informó el OIJ.
Una de las mujeres habría actuado en común acuerdo
Uno de los aspectos que más llama la atención de la investigación es que la mujer que acompañaba a Sánchez habría presenciado el ataque y luego se habría retirado del lugar sin pedir ayuda.
Por esa razón, los investigadores sospechan que actuó de común acuerdo con los otros dos sospechosos y que formaba parte del plan para atraer a la víctima.
El caso forma parte de la investigación más amplia sobre Dalila, mediante la cual las autoridades buscan desarticular una organización vinculada con homicidios, sicariato y tráfico de drogas en Siquirres y en las cárceles.
Esta investigación permitió descubrir el nivel de violencia con el que operaba una banda que, según las autoridades, mantenía atemorizada a la población de Siquirres, Limón.
Pagaban ¢700 mil por matar
Las autoridades indicaron que la organización pagaba entre ¢500 mil y ¢700 mil por ejecutar homicidios, lo que evidencia una estructura criminal con recursos económicos y capacidad para contratar sicarios.
De acuerdo con Michael Soto, director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), este no sería el único homicidio atribuido al grupo criminal, pues el grupo también está siendo investigado por dos asesinatos ocurridos en 2026 y no se descarta que aparezcan más casos relacionados.
Los allanamientos iniciaron a eso de las 4 a.m. y se realizaron en Limón, Batán, Siquirres, Guácimo, Buenos Aires de Puntarenas y Sardinal, Liberia.
En la revisión de los sitios allanados se decomisaron armas de fuego, drogas y otros indicios importantes para la investigación.
Entre los sospechosos hay dos adolescentes de 17 años, nueve mujeres y 23 hombres.

