Silvia Coto, Keyna Calderón.15 diciembre, 2020
Don Rubén asegura sentirse muy feliz de ya estar breteando en su negocito y de estar vivo. Foto: K. Calderón
Don Rubén asegura sentirse muy feliz de ya estar breteando en su negocito y de estar vivo. Foto: K. Calderón

El comerciante cartaginés al que un chofer tapis le destrozó el chinamo y dejó con una jarana de ¢4 millones ya la está pulseando de nuevo.

Rubén Mena Pernudi, de 41 años, nos contó que no le faltaron sus buenos amigos, quienes le prestaron un dinerito y hasta le dieron mercaderia para que pueda seguir vendiendo y garantizar el sustento de su familia.

Al pulseador un carro le destruyó el tramio la noche del 9 de diciembre en la avenida del Comercio, en Cartago, exactamente 75 metros al este del mercado municipal.

El conductor, de apellido Solano y 28 años, chocó en las cercanías de la tienda Ekono contra un carro antes de irse contra el negocio de Rubén y además su vehículo alzó llamas. La alcoholemia de Solano dio 0.83 grados.

Don Rubén nos contó que en ningún momento se dio por vencido y lo primero que hizo (el viernes) fue buscar materiales para levantar el chimano, que está frente a la carnicería Milor.

“La gente viene y pasa buscando el chinamo, cree que todavía está en el suelo, me preguntan cómo estoy, algunos no me compran, pero me preguntan por lo que pasó”, cuenta.

La está pulseando con aguacates --asegura que se venden mucho-- y también tiene alguna ropita.

“Ya no tengo el negocito tan surtido como antes, perdí mucho, pero si sigo trabajando voy a salir adelante y a poder pagar mis deudas”, dijo el empunchado vendedor.

Nos contó que el chofer del carro que le desarmó el puestico se le acercó para tratar de llegar a un arreglo y que esta semana van a buscar lo más beneficioso para ambos; de lo contrario irá a poner la denuncia.

El viernes en la tarde salió el parte de Tránsito y lo necesitaba para denunciar.

Lo que más golpeó al vendedor fue que se le robaron 42 enteros de lotería navideña que dejaba en el negocio porque le daba miedo llevárselos y que lo asaltaran.

“Tengo que seguir adelante porque con este año tan duro hay que trabajar todo lo que uno pueda”, dijo lleno de razón.