Alejandra Portuguez Morales.21 octubre

Eduardo Antonio Arrieta Astudillo, 34 años, era el conductor de la buseta que fue chocada por un trailero salvadoreño que andaba borracho.

En este accidente de tránsito murió Arrieta y tres estadounideses, los esposos Andrew y Jennifer Niemiec, ambos de 46 años; también Steven Williams, de 50. Los cuerpos de los norteamericanos siguen en la Morgue judicial.

Arrieta fue la última persona en ser identificada, él nació en Jalisco, México; sin embargo, desde pequeño vivía en suelo tico, por lo que tenía nacionalidad costarricense.

A él lo sepultaron este lunes a las 2 de la tarde en el cementerio de Santa Cruz, Guanacaste, y fue en este lugar donde muchos de sus allegados recordaron las lecciones de vida que les dejó Eduardo.

Tomás Astudillo, hermano de Eduardo, recordó una de estas lecciones, ya que conforme fueron pasando los años las diferencias y el distanciamiento llegaron, incluso, la semana anterior tuvieron una discusión en la que Tomás se arrepiente de lo que le dijo a su ser querido.

“Ni nos hablábamos, el día que peleamos le dije tantas cosas malas y ahora no voy a tener la oportunidad de decirle cuánto lo amo.

“Lamentablemente me di cuenta de la manera más cruel y dura que él solo quería el bien para mí, por eso peleaba conmigo”, manifestó Tomás.

Eduardo Antonio Arrieta Astudillo, de 34 años, era quien manejaba la microbús que chocó un trailero borracho. Foto: Tomada de Facebook
Eduardo Antonio Arrieta Astudillo, de 34 años, era quien manejaba la microbús que chocó un trailero borracho. Foto: Tomada de Facebook

Después de este duro golpe Tomás entendió que la familia es la prioridad, además de que nunca hay que dejar de expresarles el amor que se les tiene, no esperar llegar al cementerio donde ya no nos escuchan.

“De mi hermano aprendí que no hay que dejar pasar los momentos porque estos son únicos, también uno debe amar a los seres queridos, un ‘te amo’ no cuesta nada y vale tanto, quisiera tener otra oportunidad para demostrárselo a mi hermano”, expresó Tomás.

Ilusión de ver a sus hijas

Eduardo se fue de este mundo con la ilusión de volver abrazar a sus hijas de 4 y 1 añito.

De acuerdo con Tomás, su pariente no las veía desde aproximadamente siete meses. Siempre le dijo a su mamá que no entendía porque la madre de las pequeñas no le permitía estar con ellas.

“El anhelo de él siempre fue ver a sus hijas, todos los días hablaba de las niñas y quería estar con ellas”, dijo.

Este lunes las chiquitas fueron a despedir a su papito.

“Esta vida a veces la sentimos tan larga, pero cuando nos damos cuenta es muy corta, el tiempo se nos va”, exclamó el hermano.

Agregó que ellos se enteraron de la tragedia luego de que su mamá, doña Alejandra Astudillo, estaba viendo el Facebook y en un perfil de noticias de Guanacaste informaron sobre el accidente de tránsito.

“Ella reconoció la microbús, pero yo no lo podía creer y solo le dije que lo llamara (a Eduardo), pero nunca contestó, luego una vecina nos llegó a decir, pero antes de que nos lo dijera, mi mamá le preguntó que si era ‘su hijito’ y rompió en llanto, ella sabía, pero no lo aceptaba", dijo Tomás.

Alejandra Astudillo, mamá del conductor reconoció la buseta y así se enteró de la tragedia.Foto cortesía.
Alejandra Astudillo, mamá del conductor reconoció la buseta y así se enteró de la tragedia.Foto cortesía.
Encierran a trailero

El trailero salvadoreño es de apellido Sánchez Ceceña, de 63 años, él es investigado por cuatro delitos de homicidio culposo y cuatro de lesiones culposas.

Por estos hechos el Juzgado de Liberia lo encerró tres meses en prisión preventiva, mientras continúan con las investigaciones.

Consecuencia del fuerte impacto el tráiler quedó volcado en la carretera en La Cruz, Guanacaste. Foto cortesía.
Consecuencia del fuerte impacto el tráiler quedó volcado en la carretera en La Cruz, Guanacaste. Foto cortesía.

En apariencia, Sánchez perdió el control del vehículo e invadió el carril en el que circulaba la microbús. La Policía de Tránsito le practicó la alcoholemia y esta dio 0,87 miligramos, cuando el límite establecido en el Código Penal es de 0,38 miligramos.

Otros tres gringos permanecen hospitalizados y otros dos que sobrevivieron ya se fueron del país.