La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) elevó este domingo el nivel de alerta debido al complicado panorama que enfrenta Costa Rica por las fuertes lluvias y ante el paso de la onda tropical número 33, previsto para este lunes.
La Zona Norte, vertiente del Caribe y el cantón de Turrialba pasan a alerta naranja, el nivel inmediatamente anterior a la alerta roja. Además, el Valle Central, Pacífico Central y Pacífico Sur permanecen bajo alerta amarilla.
La decisión se tomó debido a la alta saturación de los suelos, las constantes precipitaciones y las condiciones que podría generar la nueva onda tropical.
Alejandro Picado, presidente de la CNE, explicó que durante este domingo los esfuerzos se concentraron en sacar preventivamente a familias de sitios considerados peligrosos.
“Al corte de las 5 de la tarde, un total de 495 personas fueron movilizadas de forma segura hacia albergues temporales para garantizar que pasen las noches resguardadas”, indicó Picado.
La institución lanzó además un fuerte llamado para que las personas no esperen hasta que una emergencia sea inminente para abandonar sitios vulnerables.
“No espere hasta el último momento para evacuar porque pone en riesgo la vida de su familia y la de los rescatistas”, advirtió el presidente de la CNE.
CNE pide máxima prudencia
Picado solicitó no cruzar ríos, quebradas ni calles inundadas, tampoco permanecer en lugares donde el nivel del agua esté aumentando.
Otra advertencia importante es no intentar realizar rescates por cuenta propia ni ingresar a sectores considerados peligrosos. Las personas que requieran una evacuación o rescate deben comunicarse con el Sistema de Emergencias 9-1-1.
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Los comités municipales de emergencia permanecen activos ante cualquier situación que pueda presentarse durante la noche y madrugada.
La atención estará puesta ahora en el paso de la onda tropical 33 este lunes, especialmente porque llega cuando varias zonas presentan una elevada saturación de los suelos debido a las lluvias de las últimas horas.


