El caso del niño de 8 años asesinado en León Cortés sigue sumando elementos que estremecen.
La Fiscalía de la Niñez y Adolescencia confirmó que actualmente investiga a los padres del menor por los aparentes delitos de incumplimiento o abuso de la responsabilidad parental.
En el caso del padre le investigan también por homicidio calificado.
Como parte del proceso, las autoridades impusieron medidas cautelares contra los sospechosos, entre ellas la prohibición de perturbar a los testigos, no acercarse al lugar de los hechos y abstenerse de cometer nuevos delitos mientras avanza la causa.
El crimen, ocurrido el 15 de abril del 2025 en El Rosario de San Pablo de León Cortés, inicialmente fue presentado por el padre como un supuesto suicidio. Sin embargo, la investigación dio un giro tras los resultados de la autopsia, que determinaron de forma científica que el menor fue víctima de un homicidio.
Ocho días después del hecho, agentes del Organismo de Investigación Judicial detuvieron a los padres del niño: un hombre de apellido Ureña, de 72 años, y una mujer de apellido Granados, de 50.
Según explicó en su momento el entonces director del OIJ, Randall Zúñiga, el principal sospechoso es el padre, quien habría causado la muerte del menor mediante asfixia mecánica,conocida popularmente como una ahorcamiento.
Pese a las sospechas, el hombre ha sostenido que es inocente y que el crimen habría sido una supuesta venganza en su contra por un problema que según él, tuvo con unos hombres que lo amanezaron con darle por donde más le doliera.
El caso continúa en investigación, mientras las autoridades buscan esclarecer completamente lo ocurrido.


