Un homicidio ocurrido hace cinco meses en Naranjo de Alajuela llevó a los investigadores a seguir durante semanas las pistas que finalmente permitieron identificar a cinco hombres que estarían involucrados en el asesinato de Carlos Solís Murillo, de 25 años.
El crimen ocurrió el 9 de abril de 2026 en Palmita de Naranjo, cuando Solís se encontraba en el estacionamiento de un local y fue sorprendido por otros hombres.
“La víctima se encontraba en el estacionamiento de un local cuando fue abordado por varios sujetos quienes lo agredieron; una vez que estaba en el suelo, uno de los individuos sacó un arma de fuego y le disparó”, detalló en ese momento la oficina de prensa del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
A partir de ese hecho, los agentes mantuvieron abierta una investigación que permitió establecer, según las autoridades judiciales, la participación de cinco personas, sospechosas del homicidio.
Caso Mancuerna es como bautizaron estos operativos que llevaron a los judiciales a realizar siete allanamientos la madrugada de este jueves 10 de setiembre, seis de ellos en Naranjo y uno en Palmares.
Los detenidos son hombres de apellidos Steller, de 41 años; Sánchez, de 23; Monge, de 21; Chávez, de 23; y Zúñiga, de 27 años.
Michael Soto, director interino del OIJ, explicó que una de las principales líneas de investigación apunta a una posible deuda relacionada con drogas, aunque todavía trabajan para determinar con certeza el móvil del asesinato.
Durante los allanamientos, los agentes también decomisaron prendas de vestir y una cantidad importante de dosis y paquetes de marihuana, evidencia que ahora será analizada como parte de la investigación.
En apariencia, la víctima formaba parte de la misma organización y lo asesinaron por una deuda de ¢200 mil por drogas, según señalan las primeras investigaciones del OIJ.
El homicidio dejó además una familia marcada por la pérdida, pues Carlos Solís Murillo era padre de un niño de 7 años.


