El dolor sigue siendo imposible de describir para quienes conocían a Naidelyn Leonard Vindas, la joven de 19 años que fue asesinada junto con su pareja, Antony Madrigal, de 18, dentro de una vivienda en barrio Las Palmas de Guápiles, en Pococí.
Una allegada de la muchacha conversó con La Teja y aseguró que desde que recibió la noticia no ha podido dejar de llorar, especialmente por la forma tan violenta en que ocurrió el crimen y porque una bebé de apenas un año y siete meses quedó sin sus padres.
“Todavía no he podido dejar de llorar. Me duele demasiado la manera en que les quitaron la vida. Tengo recuerdos muy bonitos”, dijo.
Pero en medio del horror, hay algo que para la familia representa un pequeño alivio: la hija de la pareja sobrevivió al ataque armado.
“La bebé está bien, gracias a Dios, pero claro que le pesa muchísimo la ausencia de su mamita. Está muy pequeña para comprender lo que pasó, pero está recibiendo mucho amor”, contó la allegada.
Según recordó, Naidelyn era una madre completamente entregada a su hija y disfrutaba cada momento con ella.
“Ella era una mamá muy buena, amorosa y demasiado entregada. Le encantaba jugar con la bebé. Yo siempre le decía: ‘Parecen una bebé jugando con otra bebé’, porque Naidelyn era muy chineadora y juguetona con ella”, relató.
La joven quedó embarazada siendo muy joven; sin embargo, desde el nacimiento de la niña se volcó completamente sobre ella.
“Esa chiquita la tenía loca de amor. Ellas pasaban siempre pegaditas la una a la otra”, recordó con nostalgia.
La allegada describió a la pequeña como una niña dulce, tranquila y muy risueña, características que hoy hacen aún más dolorosa la tragedia para quienes la rodean.
“Es una niña demasiado linda. Da mucho dolor verla sin su mamita, preguntando por ella, quiere que la lleven donde su mami”, dijo.
El doble homicidio ocurrió la noche del lunes en una vivienda ubicada en Las Palmas de Guápiles.
Según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), varios hombres armados llegaron hasta la casa y dispararon en múltiples ocasiones contra la pareja.
Cuando las autoridades ingresaron a la vivienda, encontraron a ambos jóvenes ya fallecidos, mientras que dentro de la casa permanecía la pequeña, quien sobrevivió al ataque.
Vecinos aseguraron haber escuchado el llanto desesperado de la menor tras la balacera, una escena que estremeció a toda la comunidad.
El carro en que escaparon los tres pistoleros fue incendiado a cuatro kilómetros de la vivienda.
La allegada contó además que Naidelyn se encontraba muy ilusionada con el reciente cambio de vivienda.
“Ella estaba feliz porque la casa nueva era muy bonita y amplia”, recordó.
Además, aseguró que habían estado poco antes cuando la joven ya estaba instalada en el nuevo hogar.
“Habíamos conversado cuando ya estaba en la casa nueva, pero había algo que la tenía preocupada o angustiada. Solo que no sé qué era… qué dolor”, expresó.
Según dijo, Naidelyn era muy reservada con su vida personal y casi nunca hablaba de los problemas que pudiera estar enfrentando.
“Ella era muy reservada con sus cosas y de la puerta para adentro nadie sabía qué pasaba realmente con su pareja”, comentó.
La allegada pidió además respeto ante los comentarios y especulaciones que han surgido tras el crimen.
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“Ahora lo único que esperamos es que detengan a las personas que hicieron esto y que se haga justicia. La gente habla sin saber”, manifestó.
La bebé quedó bajo el cuidado de familiares cercanos.
“Uno no deja de pensar en esa bebé y en todo lo que le arrebataron en una sola noche”, concluyó la allegada.


