La muerte de Dereck López, el niño que falleció tras resultar herido en una balacera en Cartago, provocó un profundo impacto en la escuela Santa Lucía.
Su pérdida golpeó especialmente a los docentes y al personal administrativo, pues el pequeño formaba parte de la institución desde que estaba en materno.
Durante tres décadas de funcionamiento, nunca habían tenido que enfrentar la muerte de uno de sus estudiantes.
“En todos los 30 años de esta escuela, es la primera vez que nos toca la muerte de un estudiante. Entonces, el impacto es mayor, y un chico que estaba con nosotros desde chiquitito. Uno ya tiene años de verlos, uno ya crea vínculo con ellos”, dijo Vanessa Coto, orientadora.
Ella aseguró que sí han enfrentado la muerte violenta, pero en padres de familia.
Quienes compartieron con Dereck lo describieron como un niño muy extrovertido, de esos que llenaban de alegría los pasillos y no pasaban desapercibidos.
El pequeño cursaba el sexto año y tenía una adecuación curricular significativa. Según explicó la representante de la escuela, este año había sido especialmente positivo para él, pues sus compañeros lo habían recibido con mucho cariño.
“Este año fue el mejor para él, porque el grupo lo recibió con un amor”, comentó.
Participaba en la banda, en los bailes y en las diferentes celebraciones que organizaba la institución.
El grupo de Dereck, integrado por unos 25 estudiantes, recibió acompañamiento y posteriormente se fueron a sus casas.
La funcionaria explicó que el impacto no se limita al grupo del pequeño, sino que alcanza a toda la comunidad educativa, que también ha vivido momentos de preocupación por los episodios de violencia registrados en la zona.
Pamela Román señaló que algunos estudiantes han llegado a normalizar los sonidos de las balaceras que ocurren en los alrededores.
“Esas balaceras y esos sonidos ya ellos los tienen normalizados. Y lamentablemente uno también. Se vuelve insensible a ese tipo de situación”, lamentó.
Ambas funcionarias aseguran que desde 2023 no se ha activado el protocolo por balaceras, ya que la mayoría ocurren los fines de semana o por la noche.


