Por: Silvia Coto.   Hace 6 días
Los ticos pidieron la noche del viernes en la Plaza de la Cultura que ni una mujer más muera a manos de un hombre. Foto: Facebook: El manifiesto de un ángel
Los ticos pidieron la noche del viernes en la Plaza de la Cultura que ni una mujer más muera a manos de un hombre. Foto: Facebook: El manifiesto de un ángel

El asesinato de la española Arantxa Gutiérrez López, de 31 años, no solo llenó de tristeza a su familia, a su país y a muchos costarricenses, si no que dejó a 450 personas con padecimientos neurológicos sin su ángel de la guarda en Madrid.

Según publicó el periódico El País, de España, ella era una fisioterapeuta experta en lesiones neurológicas que se había convertido en un gran apoyo para sus pacientes y familias.

Ese ángel es Arancha (así la identifican en España) para quienes la conocían, que destacan de ella su generosidad y dedicación a los demás. “Arancha era alegría, siempre con su enorme sonrisa, era una de esas personas que desprenden luz propia”, recuerda Marta, una de sus conocidas que fue entrevistada por El País.

Añadió, "era un pilar fundamental para los más de 450 pacientes que atendía y que sienten su pérdida como la de un familiar. Hay a quienes todavía no les han comunicado la noticia de su fallecimiento por temor a una recaída. Era más que su fisioterapeuta, era su apoyo y su confidente, a ella le contaban cosas que no les decían a sus cuidadores”, comenta Marta.

Gutiérrez no solo se entregaba a sus pacientes como fisioterapeuta sino que era especialista en la parte emocional y de motivación, que la convertían en una de las mejores expertas en Madrid, pues a los pacientes que habían sufrido graves lesiones y los rodeaba la depresión o estaban desanimados, ella los ayudaba para que salieran adelante y no se dejarán vencer.

Lunita, la perrita de la española, también se despidió de ella. Facebook: El manifiesto de un ángel
Lunita, la perrita de la española, también se despidió de ella. Facebook: El manifiesto de un ángel

Según Marta, la fisioterapeuta se había especializado en osteopatía (padecimientos de los huesos) y también llevó muchos cursos sobre enfermedades neurológicas, enfermedades poco conocidas y en el cuidado de personas mayores

Incluso en la página de Facebook: El manifiesto de un ángel, que fue creada por los familiares de Arantxa en su memoria, muchos pacientes y expacientes agradecieron el apoyo que siempre les dio.

“Tuve la gran suerte de conocerte Arancha trataste mi enfermedad neurológica y eras una persona muy cercana y especial, mi gran apoyo para toda su familia”, posteó Loli Carnero Reyes, quien aseguró que fue atendida por sufrir esclerosis.

Otra que aseguró solo tener gratitud para la española fue Mila Martínez Ibáñez.

“Gracias por haber formado parte de la mejoría de mi hermano. No te conocí pero para mi hermano eras su ángel y sus sonrisas. Para mi también. Una pena no haber tenido tiempo para conocerte. Pero te doy las gracias por el bien emocional".

Flores y muchos mensajes fueron llevados a la vigilia en memoria de Arantxa y María Trinidad. Facebook: El manifiesto de un ángel
Flores y muchos mensajes fueron llevados a la vigilia en memoria de Arantxa y María Trinidad. Facebook: El manifiesto de un ángel

Arantxa soñaba con cambiar el mundo, por eso era también era amante de los animales y activista en Greepeace, buscaba tener una vida saludable, a la que también le sumaba la meditación y el deporte.

La noche del viernes se realizó una vigilia por el asesinato de Arantxa y también de la mexicana María Trinidad Matus Tenorio, de 25 años, en la Plaza de la Cultura de San José. Muchísima gente llegó para pedir que no mueran más mujeres a manos de hombres, además para que se haga justicia en los casos de las dos extranjeras.

Arantxa Gutiérrez López, de 31 años, española, fisioterapeuta.
Arantxa Gutiérrez López, de 31 años, española, fisioterapeuta.

Arantxa fue hallada sin vida el 4 de agosto en un sendero del hotel Tortuguero Lodge, en Pococí de Limón. Ella había salido a trotar y tenía marcas de asfixia en el cuello, los empleados y su esposo, con quien vacacionaba, hallaron el cadáver pues como no regresaba decidieron salir a buscarla.

La mexicana María Trinidad fue asesinada el domingo 5 de agosto cuando caminaba por la playa Carmen, en Santa Teresa de Cóbano, con una amiga que logró escapar. Uno de los sospechosos es un ebanista, exreo, de apellido Sancho quien fue detenido en San Ramón de Alajuela. Tiene moretones que, presuntamente, se los había provocado la joven cantante al tratar de defenderse.