Una alerta que ingresó al celular de una madre durante la madrugada fue la primera señal de que algo terrible había ocurrido con tres muchachos que viajaban por La Fortuna de San Carlos.
Minutos después se confirmaría la tragedia que hoy enluta a varias familias.
David Arana Rodríguez, José Daniel Araya Arana, ambos de 19 años, y Randy Josué Rodríguez Paniagua, de 22, fallecieron luego de que el vehículo en el que viajaban cayera a un guindo de aproximadamente cinco metros y terminara en un riachuelo.
Freddy Chavarría, papá de crianza de José Daniel, recordó que todo comenzó cuando la mamá de David recibió una alerta enviada por el celular de su hijo.
“David tenía un iPhone y este dio una alerta a la Policía y también al contacto de emergencia que habían tenido un accidente, no sé cómo funciona bien. Mi cuñada me llamó de inmediato para que fuera a la ubicación que le enviaban. Cuando llegué, la Policía tenía todo acordonado, no me dejaron pasar, pero les expliqué que si reconocía el carro, iba a saber que mi hijo estaba ahí”, manifestó este padre.
El sistema de detección de accidentes que incorporan algunos teléfonos iPhone y dispositivos como el Apple Watch reconoce impactos severos y emite una alerta automática.
Si la persona involucrada no responde ni desactiva la notificación en pocos segundos, el aparato contacta automáticamente a los servicios de emergencia y a los contactos registrados previamente.
Fue precisamente esa función la que alertó a la mamá de David sobre lo ocurrido y le permitió conocer casi de inmediato que algo grave había sucedido.
Los tres muchachos se desplazaban en un BMW que José Daniel le había pedido prestado a Freddy para asistir a una actividad relacionada con terneros y posteriormente a una celebración de cumpleaños.
El padre asegura que los jóvenes eran muchachos que estudiaban y muy trabajadores y que no acostumbraban consumir licor.
Aunque las causas del accidente continúan bajo investigación, Freddy considera, preliminarmente, que todo apunta a un posible exceso de velocidad.
La tragedia ocurrió durante la madrugada del domingo 14 de junio, en La Fortuna de San Carlos, y ha provocado una profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos que aún intentan asimilar la pérdida de tres jóvenes que tenían toda una vida por delante.
Las metas que estaban por cumplir
Randy estaba a poco tiempo de graduarse como asistente veterinario, una carrera que había elegido por su amor hacia los animales y el trabajo relacionado con el ganado.
Hazel Jiménez, hermana de Randy, lo recuerda como un joven noble, trabajador y siempre dispuesto a ayudar a quienes lo rodeaban.
“Era un muchacho educado, le gustaba ayudar a los demás, muy amoroso y chistoso, siempre nos hacía reír”, recordó su hermana.
Además de estudiar, Randy trabajaba como administrador de una cancha.
Dentro de la familia lo llamaban de cariño Oso, un apodo que hoy provoca lágrimas y recuerdos entre quienes compartieron con él.
Hazel recuerda que la llamaron a las 4:49 a. m. del domingo 14 de junio, para darle la trágica noticia.
El dolor también golpeó a la familia de José Daniel, quien se encontraba a pocos meses de alcanzar una de sus metas más importantes.
Según relató Freddy Chavarría, papá de crianza del joven, José Daniel se graduaría en diciembre como asistente veterinario.
“Eran muchachos muy buenos, no eran tomadores, parece que fue el exceso de velocidad, una imprudencia. Mi hijo ya se me graduaba en diciembre, no me perdió ninguna materia en la universidad, muy aplicado, trabajador en la finca, con los chapulines, uno le pedía que hiciera algo y lo hacía”, recordó Freddy.
El padre asegura que José Daniel era un joven responsable, comprometido con sus estudios y siempre dispuesto a colaborar en las labores de la finca familiar.
La tragedia también apagó los sueños de David Arana, quien trabajaba para convertirse en contador.
Freddy explicó que David y José Daniel mantenían una relación muy cercana, no solo porque eran primos, sino porque prácticamente crecieron juntos.
Los muchachos asistieron a una actividad conocida como Ternería, relacionada con la prueba de terneros que posteriormente se convierten en toros.
Después tenían previsto asistir a una celebración de cumpleaños.



