La captura de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, y de los otros dos objetivos de alto perfil en el operativo Némesis, representó una inversión aproximada a los ¢50 millones, confirmó este viernes el director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto.
El jerarca explicó que ese monto corresponde a los recursos que requirió la operación para lograr detener a Diablo; a Jonathan Pérez Méndez, alias Tan, y al tercer hombre que también figuraba entre los más buscados por las autoridades y que falleció en el operativo, Ronnie José Ríos Oconitrillo, alias Coco.
Aunque Soto no detalló el desglose de los gastos, indicó que el costo contempla la logística y los recursos necesarios para ejecutar un operativo de esta magnitud, considerado uno de los más complejos y peligrosos enfrentados por el OIJ en los últimos años.
Meses de investigación
La operación, desarrollada en San Bernardito de Sarapiquí, implicó meses de investigación, labores de inteligencia y un intenso enfrentamiento armado que se extendió por cerca de 50 minutos.
Pese al millonario costo, Soto defendió la inversión al tratarse de una estructura criminal señalada por las autoridades como una de las principales generadoras de violencia en el país.
La captura de los sospechosos representa uno de los golpes más importantes propinados por el OIJ contra el crimen organizado en la historia reciente de Costa Rica.
Participaron alrededor de 70 agentes del OIJ.


