El atroz homicidio de Isabel Hidalgo Bolívar, la mujer que fue asesinada dentro de su propia casa, presuntamente a manos de un vecino, se habría desencadenado por un motivo tan indignante como inesperado.
Así lo reveló a La Teja su hija, Sherrany Hidalgo, de 25 años, quien aseguró que su mamá había presentado una denuncia ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) contra ese vecino, un hombre apellidado Murillo, de 35 años, debido a una situación que la tenía asustada y profundamente preocupada.
“Mi mamá le había puesto una denuncia, porque él le robaba la ropa interior, entonces ella fue a poner la denuncia al OIJ. Después de esto, él quedó enojado, me imagino yo”, dijo la joven.
El crimen del que fue víctima Isabel ocurrió la tarde del pasado jueves 11 de junio, cuando allegados y familiares encontraron su cuerpo dentro de la casa en la que vivía en Guayabo de Bagaces.
Vladimir Muñoz, subdirector interino del OIJ, explicó que el sospechoso habría aprovechado una circunstancia muy específica para cometer el homicidio.
“Murillo, quien presuntamente era vecino de la fallecida, por alguna razón ingresó a la vivienda, estando la puerta abierta, donde la ultimó. Todavía desconocemos los detalles o el móvil”, indicó el funcionario.
Actualmente, Murillo se encuentra cumpliendo seis meses de prisión preventiva.
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Todo planificado
Sherrany dijo que ella y su familia están completamente seguros de que Murillo tenía todo bien planificado para acabar con la vida de su mamá, por lo que esperan que las autoridades rechacen cualquier posible alegato relacionado con su salud mental.
“Él pudo haber llegado por el lado de atrás, por la zona boscosa de la casa; vivía como a unos 150 metros por la zona boscosa. Una persona loca no actúa a mediodía, no utiliza abrigos para no tener señas en su cuerpo, no se lleva el celular y la encierra para que ella no pudiera pedir ayuda; lo tenía todo planificado”, dijo la joven.
Según Hidalgo, el OIJ habría decomisado el mencionado abrigo tras capturar a Murillo, por lo que a este le realizarían varias pericias para determinar si hay rastros del ADN de su mamá.
“Mi mamá cerraba la casa a las cinco de la tarde, porque sabía la distancia cercana que había con el vecino; lo hacía para protegerse. Es el colmo que ella no pudiera estar tranquila dentro de su propia casa”.
Tarea sin terminar
El día del crimen, Isabel asistió en horas de la mañana a su clase de computación básica en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), de la que salió a eso de las 2 p.m.; después de eso no se supo más sobre ella hasta que fue encontrada sin vida en su casa.
Su hija contó a este medio un doloroso detalle del que se enteraron cuando revisaron la vivienda de su mamá tras el atroz crimen.
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“Ella salió a las 2 p.m. del curso, llegó a la casita y tuvo chance de tender una ropita. Nos dimos cuenta de que estaba haciendo una tarea porque nosotros encontramos el cuadernito; ella estaba haciendo una tareita a mano; lo único que pudo poner fue la fecha”, recordó Sherrany.
El crimen fue descubierto pasadas las 4:30 p.m. cuando una vecina de Isabel, a petición de Sherrany, fue a buscarla y alcanzó a ver su cuerpo por una puerta entrecerrada.
Niñas no saben lo que pasó
Sherrany también contó que su hermanita y su hija, ambas de 5 años, no saben realmente lo que le sucedió a Isabel, pues únicamente les han dicho que ella se encuentra en el cielo, desde donde las sigue cuidando.
“Ellas no saben, ni mi hija, ni mi hermana saben la realidad. Saben que falleció, fueron a la vela y al entierro, pero no hemos querido decirles nada porque es algo muy duro para ellas”.
Hidalgo contó que actualmente se encuentra cuidando a su hermanita menor, pues es como una hermana para su hija y entre ambas se han apoyado para sobrellevar la trágica muerte de Isabel.
Sherrany también confesó que la muerte de su mamá ha sido un golpe muy duro para ella y sus hermanos.
“A mí me pasa que en las noches me cuesta muchísimo conciliar el sueño, porque me da la pensadera de lo que ella pudo haber pasado ese día”.
La familia de Isabel solo pide que se haga justicia por lo que le hicieron y que el responsable reciba el máximo castigo, aunque consideran que una pena de 35 años (el máximo por femicidio) se queda muy corta.



