Silvia Coto.12 febrero
Las autoridades no le quitan el ojo al volcán. Foto: Red Sismológica Nacional
Las autoridades no le quitan el ojo al volcán. Foto: Red Sismológica Nacional

Los guardaparques tuvieron que cerrar el Parque Nacional volcán Poás nuevamente a las 11 de la mañana de este martes, pues el cambio en la dirección de los vientos podía afectar a los turistas.

El coloso pasó 24 horas cerrado y pese a que a las 7 de la mañana de este martes fue reabierto, el vulcanólogo Guillermo Alvarado fue claro en decir que si el viento agarraba hacia los miradores, había autorización de cerrarlo nuevamente. Y así ocurrió, los gases y ceniza alcanzaron el mirador principal.

“Prácticamente todas las instalaciones del parque están siendo afectadas con precipitación de cenizas, entonces como una medida preventiva tal y como se había recomendado se dio el cierre temporal del parque. Los otros parámetros de control vulcanológico no han cambiado en términos generales, sino que fue por causa de la dirección del viento que cambió", explicó Alvarado.

Este miércoles los expertos determinarán si el parque sigue cerrado o es reabierto.

Durante el lunes se dio el cierre por siete erupciones que se dieron y la afectación por ceniza.

La tarde de este martes la actividad sísmica se mantenía baja y la composición de los gases disminuyó. La ceniza sigue llegando a comunidades como San Pedro de Poás, Grecia, y Naranjo.

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) informó de que debido al cierre del lunes, los turistas que tenían reservaciones pueden esperar para reprogramar la visita o pedir que les devuelvan la plata.

El Parque Nacional Volcán Poás estuvo cerrado durante 16 meses, entre abril de 2017 y agosto de 2018.