Rocío Sandí.28 noviembre, 2018

El expresidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Chinchilla, volvió a las canchas ahora como abogado.

Él es uno de los defensores del chofer de apellido Mora, acusado de matar a los ciclistas Mario Enrique Retana Pérez, Pablo Enrique Alcócer Alcócer y Lucía del Carmen Mata Durán.

Carlos Chinchilla, aunque pensionado, tuvo una fea salida de la Corte. Foto: Alonso Tenorio.
Carlos Chinchilla, aunque pensionado, tuvo una fea salida de la Corte. Foto: Alonso Tenorio.

Este miércoles llegó a los Tribunales de Goicoechea a una audiencia en la que pretendía arreglar con los familiares de las víctimas, pero la jugada no le salió ya que ellos se negaron.

Chinchilla anunció que se acogía a la jubilación el pasado 16 de julio mediante un correo electrónico que envió a las 7:13 a. m. a Manuel Sequeira Sequeira, jefe de Administración de Personal del Poder Judicial. En el documento informó “su deseo de jubilarse a partir de ese día y le solicita se realicen los estudios necesarios para que el Consejo Superior proceda a ejecutarla en la próxima sesión”.

Ese mismo día en la tarde la Corte Plena decidió suspender a dos meses y goce salarial a Chinchilla y los otros integrantes de la Sala Tercera: Jesús Ramírez Quirós, Doris Arias Madrigal, presidenta de la Sala III, y María Elena Gómez Cortés.

La medida disciplinaria la aplicaron al considerar que los miembros de la Sala III incurrieron en una falta grave cuando en febrero del año pasado desestimaron una causa por supuesto tráfico de influencias contra los entonces diputados Víctor Morales Zapata y Otto Guevara Guth, relacionado con el empresario del cemento chino, Juan Carlos Bolaños.

El Consejo Superior del Poder Judicial fijó en ¢4 millones el monto mensual de la pensión para el expresidente de la Corte, luego de aplicarle el rebajo solidario y las cargas de ley. El monto bruto de la jubilación es de ¢8,7 millones.