Una maniobra imprudente en la carretera acabó con la vida de Sebastián Ocampo Arenas, de 31 años, cuando se dirigía a una reunión de trabajo con sus socios.
Casi un año después de la tragedia, su familia mantiene una intensa búsqueda para identificar al conductor responsable que huyó del lugar luego de atropellarlo.
El accidente ocurrió cuando Sebastián viajaba en motocicleta en sentido de Heredia a La Uruca. De acuerdo con una cámara que captó la fatalidad, un vehículo que circulaba delante de él frenó de manera repentina y realizó una vuelta en U.
Sebastián no tuvo tiempo para esquivar el carro y chocó contra él. Producto del impacto, cayó sobre la carretera y, en ese momento, fue atropellado por el mismo vehículo que acababa de hacer el viraje. Las graves lesiones le provocaron la muerte en el sitio.
LEA MÁS: Más de 40 años sanando personas: así era la estadounidense asesinada en Guanacaste
Lo más doloroso para su familia es que aquella motocicleta la había comprado hacía apenas dos días. Les había comentado que ese día aprovecharía para probarla y revisar si necesitaba hacerle algún ajuste.
Sebastián se dirigía a barrio Escalante, en San José, donde se reuniría con dos amigos que además eran sus socios en un gastrobar. Era un joven comerciante que siempre buscaba hacer crecer sus proyectos.
La tragedia ocurrió el 30 de setiembre de 2025 y aunque pronto se cumplirá un año, para su familia el dolor sigue siendo el mismo.
LEA MÁS: Un padre destrozado hace un pedido tras perder a su hijo por la invasión de carril de otro conductor
Así se enteraron de la tragedia
Doña Emperatriz Arenas, madre de Sebastián, recuerda que la noticia llegó de una manera inesperada.
Una persona reconoció la motocicleta involucrada en el accidente y llamó al antiguo dueño de la moto, Carlos, pues creyó que todavía le pertenecía. Carlos contactó de inmediato a uno de los hermanos de Sebastián y así la familia confirmó la devastadora noticia.
“A mi hijo le encantaban las motos. Pertenecía a grupos que salían a pasear los fines de semana, siempre andaba con toda la protección y trataba de manejar con mucho cuidado. Compraba motos, las disfrutaba y luego las vendía porque era una de sus grandes pasiones”, recordó su madre.
Dos hijos quedaron sin su padre
Además del profundo dolor que dejó la tragedia, quedaron huérfanos dos menores de 12 y 7 años, hijos de Sebastián.
Su familia exige que el caso no quede impune y que se identifique al conductor responsable de la maniobra que terminó costándole la vida.
Para lograrlo, contrataron una abogada y hace dos meses también recurrieron a investigadores privados.
Incluso ofrecen una recompensa económica a quien brinde información que permita identificar al conductor. Aunque prefieren no revelar el monto, aseguran que lo ofrecen con la esperanza de obtener respuestas.
“El carro da la vuelta y pasa por encima de mi hijo; fue ahí donde me lo mató. Eso fue terrible. La recompensa es un esfuerzo que hacemos, aunque sabemos que muchas personas ayudan sin necesidad de pedir dinero a cambio”, expresó doña Emperatriz.
Un video permitió reconstruir los últimos minutos
Sebastián era colombiano y llevaba aproximadamente 11 años viviendo en Costa Rica. Logró establecerse como comerciante y, hace siete años, convenció a su madre y a otro de sus hermanos de mudarse también al país para empezar una nueva vida.
Jorge Ulloa, uno de los investigadores privados contratados por la familia, explicó que, junto con otro compañero, logró conseguir el video de una empresa cercana donde quedó registrado el accidente mortal.
“Por el informe policial conocimos información de las personas que estuvieron en el lugar. Identificamos a quienes llegaron primero al accidente y localizamos a la persona que dio la alerta. Ese testigo nos describió los últimos minutos de vida de Sebastián. Además, encontramos otro testigo que observó cómo el vehículo colisionó contra la motocicleta y luego, durante su intento de huir, atropelló a la víctima”, detalló Ulloa.
El investigador afirmó que, aunque todavía no había logrado ubicar el vehículo involucrado, ya había conseguido establecer desde cuál sector había salido antes de realizar el giro que provocó la tragedia.
Quienes reconozcan el automóvil o tengan información sobre el conductor pueden comunicarse al teléfono 8654-4224 o escribir al correo grupoccrimen.fa@gmail.com.
Mientras la investigación continúa, doña Emperatriz conserva en su casa las cenizas de Sebastián, aferrada a la esperanza de que algún día el responsable responda ante la justicia por la muerte de su hijo.



