La Fiscalía Adjunta de Santa Cruz explicó las circunstancias que rodearon la custodia policial de Arnold Valverde Matarrita, de 32 años, quien fue asesinado dentro del Hospital La Anexión de Nicoya, y confirmó que la vigilancia policial que tenía durante su permanencia en el centro médico fue suspendida antes del ataque.
Según el Ministerio Público, los hechos se remontan a la noche y madrugada del lunes 3 de agosto, cuando fueron detenidos dos sospechosos de un asalto y puestos a las órdenes de las autoridades por el delito de robo agravado.
La mañana del martes, uno de los detenidos, quien posteriormente sería identificado como Valverde Matarrita, fue trasladado al hospital bajo custodia de la Fuerza Pública debido a que requería atención médica.
Mientras tanto, el otro imputado fue presentado ante la Fiscalía, que solicitó la prisión preventiva. Posteriormente, un juzgado ordenó esa medida cautelar.
En el hospital, los médicos determinaron que Valverde tenía una fractura que requería una intervención quirúrgica, por lo que permaneció internado y bajo custodia hasta el día siguiente.
Ese mismo martes, como parte de las diligencias de investigación, se realizaron allanamientos relacionados con el caso y se tomaron los datos de identificación del sospechoso en el centro médico.
Según explicó ahora el Ministerio Público, se instruyó al hospital para que informara a las autoridades judiciales antes de otorgarle el alta médica, con el propósito de gestionar nuevamente su detención y posterior presentación ante la Fiscalía.
Sin embargo, la custodia policial fue suspendida.
La Fiscalía explicó que tomó esa decisión debido a que no existía peligro de fuga y, además, no había ningún indicio que hiciera presumir una amenaza contra la integridad del detenido.
El Ministerio Público también aclaró que Valverde no pertenecía al Programa de Protección de Víctimas y Testigos y que tampoco había manifestado ante la Fiscalía alguna situación particular que requiriera medidas especiales de protección durante su tiempo en el hospital.
Otro de los elementos señalados por la Fiscalía es que no existía información ni antecedentes que vincularan a Valverde con grupos de crimen organizado.
Pese a que la custodia había sido retirada, el hombre permaneció internado en el Hospital La Anexión de Nicoya, donde posteriormente fue atacado por hombres que ingresaron al centro médico y acabaron con su vida.
El homicidio ocurrió cuando el paciente se encontraba en el hospital y ahora es investigado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
El Ministerio Público enfatizó que los hechos ocurridos dentro del centro médico se mantienen bajo investigación, por lo que todavía se deben esclarecer las circunstancias del ataque, la identidad de los responsables y el posible móvil del homicidio.
La explicación de la Fiscalía surge luego de que trascendiera que Valverde había permanecido inicialmente bajo custodia policial durante su hospitalización, pero que dicha medida fue posteriormente suspendida.

