Andrés Garita.20 agosto, 2018

Diez hombres fueron sentados la mañana de este lunes en el banquillo de los acusados de los Tribunales de Puntarenas, a ellos se les acusa por el triple asesinato de los holandeses Hans Snelders y Kawitadevi Dhawtal, además del capataz nicaragüense Rivar Avenec Montalbán.

A la sala de debate llegó una mujer, quien dijo llamarse Martha y ser hermana de uno de los sospechosos, ella aseguró que su pariente formó parte de la banda, que cometió asaltos en varias casas y otros robos.

“Mi hermano es uno de los acusados y si él se metió en esto, ahora debe enfrentar las consecuencias, a ellos les atribuyen un supuesto robo de motores de lanchas en Islita, pero no es así, ellos fueron a hacer un tumbonazo de droga y no les salió como planearon”, dijo la mujer.

Los hombres tienen muchas acusaciones encima. Foto: Andrés Garita
Los hombres tienen muchas acusaciones encima. Foto: Andrés Garita

Este caso lo llevan los jueces Eduardo Rojas Sáenz, Yadira Fonseca Jiménez y Kathia Carballo Chávez, quienes escucharon la acusación por parte del fiscal Arturo Salvador, que acusó a los hombres de tres delitos de homicidio calificado, ocho de robo agravado, asociación ilícita, ocho tentativas de homicidio, cinco casos de privación de libertad, tenencia y portación de arma, además de abuso sexual.

El triple asesinato ocurrió en finca La Flecha de Sardinal de Puntarenas, el 27 de diciembre del 2015, pero fue descubierto hasta el 4 de enero del 2016, luego la banda continuó con una serie de asaltos en casas en Orotina, Esparza y Barranca.

En octubre del 2016 las autoridades realizaron una serie de operativos en La Islita de Puntarenas. Foto: Andrés Garita
En octubre del 2016 las autoridades realizaron una serie de operativos en La Islita de Puntarenas. Foto: Andrés Garita

Otro hecho que sobresalió en este debate fue el allanamiento del 30 de noviembre 2016, en la casa de uno de los acusados de apellido Bertalioni, ya que este sujeto disparó en contra de los agentes judiciales e impactó a un oficial en el chaleco que llevaba en el pecho y en el tobillo.