Por: Rocío Sandí.   13 junio
Mariana tenía 36 años, era ingeniera industrial, vivía en Liberia y no tenía hijos. Foto: Rebeca Álvarez / Archivo.
Mariana tenía 36 años, era ingeniera industrial, vivía en Liberia y no tenía hijos. Foto: Rebeca Álvarez / Archivo.

Andrea Leiva no se guardó nada al declarar en el juicio por el asesinato de su hermana y le detalló a los jueces el infierno que vivió la víctima los últimos cinco años de su vida.

La mujer recordó este miércoles lo ocurrido el 5 de marzo pasado, cuando Mariana Leiva Fernández murió, al parecer, a manos de su compañero sentimental, quien la tenía atemorizada.

“Ese día yo llamé a Mariana a las 8:37 de la noche para preguntarle unas cosas de un viaje que teníamos mi mamá y yo el día siguiente a Nicaragua. Ella me dijo que todo estaba listo, se escuchaba tranquila, intercambiamos unas pocas palabras más y colgamos.

“A las 10:52 p.m. me llamó el esposo de mi hermana y me dijo: ‘Todo lo que está pasando es por tu culpa, ahorita te vas a dar cuenta por qué’, luego de eso colgó”, relató.

En ese momento Andrea le empezó a mandar mensajes a su hermana, pero no le llegaban. Minutos después ella se dio cuenta de que algo muy malo pasaba en la casa de Mariana, quien vivía a 100 metros de su vivienda.

La pareja tenía cinco años de vivir en el residencial El Río, en Barrio Capulín de Liberia. Foto: Rebeca Álvarez / Archivo.
La pareja tenía cinco años de vivir en el residencial El Río, en Barrio Capulín de Liberia. Foto: Rebeca Álvarez / Archivo.

Andrea se fue corriendo y vio que salía humo del hogar de su hermana, por lo que se preocupó muchísimo. Minutos después los bomberos le dieron la terrible noticia de que Mariana estaba muerta. La víctima fue degollada y presentaba quemaduras.

El día del crimen, el sospechoso de apellido Sequeira se entregó a las autoridades.

Cinco años de terror

La hermana de la víctima contó, en el juicio que se está llevando a cabo en los Tribunales de Liberia, que desde que Mariana se casó con el sospechoso empezaron los problemas.

“Desde el primer momento él (Sequeira) fue una persona insegura, que se enojaba por todo, cualquier cosa le molestaba, se enojaba por el perro, por el gato, por la comida… por todo", relató.

Con el pasar del tiempo los enojos subieron de nivel hasta convertirse en agresiones psicológicas y físicas.

“Una vez yo estaba en mi casa y mi hermana llegó y tocó la puerta muy fuerte, cuando le abrí me dijo: ‘Me va a matar’. Entonces yo la pasé, cerré las puertas y ventanas y la llevé a mi cuarto para que estuviera más tranquila”, narró Andrea.

En ese momento, Mariana le contó a la hermana que había discutido con su esposo y que él la había tomado por el cuello y la quiso estrangular.

El día del crimen el sospechoso se entregó a las autoridades. Foto: Rebeca Álvarez / Archivo.
El día del crimen el sospechoso se entregó a las autoridades. Foto: Rebeca Álvarez / Archivo.

De inmediato trató de convencerla para que lo denunciara con la Policía, pero Sequeira le decía que si lo acusaba lo obligaría a quitarse la vida, entonces eso la detenía.

La vigilaba

Andrea también contó que ella y Mariana disfrutan mucho ir a Nicaragua, pero de un tiempo para acá ella le pedía, cuando visitaran el vecino país, que no publicara fotos en Facebook ni en el WhatsApp, porque Sequeira se molestaba.

“Cuando yo salía con mi hermana a cualquier lado, hasta al supermercado, él la llamaba una, dos, tres, cuatro… hasta 20 veces, hasta que ella le contestara y cuando lo hacía yo escuchaba los gritos que le pegaba”, recordó.

Leiva relató que en muchas veces se peleó con el cuñado porque él siempre andaba buscando pleito, pero que en los últimos meses había tratado de llevar la fiesta en paz por el bien de la familia, pero ahora se siente burlada por Sequeira, ya que él le arrebató a su única hermana.

Las autoridades judiciales esperan que el debate termine en los próximo días.

Leiva soñaba con ser mamá y en el tiempo que estuvo con Sequeira tuvo dos pérdidas. Foto: Rebeca Álvarez / Archivo.
Leiva soñaba con ser mamá y en el tiempo que estuvo con Sequeira tuvo dos pérdidas. Foto: Rebeca Álvarez / Archivo.