Rocío Sandí, Adrían Galeano Calvo, Keyna Calderón.3 diciembre

Allan Pereira Leiva siempre hacía lo imposible para ir a darse una vueltica a la casa de su mamá el 24 o el 31 de diciembre para comerse un tamalito con ella.

Este año el dolor embargará a la familia del busetero, ya que su vida se apagó en el terrible accidente de tránsito que ocurrió este lunes en la madrugada en Liberia.

El funeral fue este martes a las 2 p. m. en Tres Ríos de La Unión. Foto: Keyna Calderón.
El funeral fue este martes a las 2 p. m. en Tres Ríos de La Unión. Foto: Keyna Calderón.

Este martes a las 2 de la tarde los familiares y amigos se reunieron en la iglesia católica del centro de Tres Ríos de La Unión, en Cartago, para despedirlo con un sentido funeral. Luego acompañaron el cuerpo hasta el cementerio local.

Alberto Pereira, hermano de la víctima, contó que todos en su familia están muy afectados, pero sobre todo la mamá.

“Mi hermano era el menor de los hombres y el chineado de mi mamá, ella está devastada. Nosotros acostumbramos reunirnos en las fechas de Navidad y fin de año, pero a Allan le costaba mucho llegar porque esta es la temporada alta de turismo y trabajaban transportando vacacionistas.

“Aun así él siempre se las ingeniaba para ir a saludarnos. A Allan le encantaban los tamales de mi mamá, era muy comelón, además le gustaba mucho bailar, sobre todo cumbia y salsa, era muy alegre”, relató el allegado.

Pereira fue una de las tres personas que perdieron la vida en Guadalupe de Curubandé de Liberia. Él manejaba una microbús en la que llevaba a una familia de estadounidenses para el aeropuerto Daniel Oduber, ya que iban de regreso a su país.

Decenas de familiares, amigos y compañeros de Allan llegaron a despedirlo. Foto: Keyna Calderón.
Decenas de familiares, amigos y compañeros de Allan llegaron a despedirlo. Foto: Keyna Calderón.

En apariencia un chofer que manejaba un pick up invadió el carril de ellos y ahí se dio el choque. En la tragedia también perdieron la vida los extranjeros Enisha Lashelle Roberson, de 38 años y su hijo Cannon Anthony Roberson, de 6, mientras que Anthony Shawn Roberson, esposo de Enisha y papá del menorcito resultó herido.

En el carro que habría causado la tragedia iba un joven de apellidos Dávila, de 20 años, quien, según informó la Policía de Tránsito, estaba tomado. Él solo sufrió golpes leves.

La oficina de prensa de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) confirmó que Anthony salió del hospital Enrique Baltodano Briceño el mismo lunes, pues solo sufrió una fractura en su antebrazo izquierdo.

Además, indicó que se realizó una coordinación con el consulado de los Estados Unidos para que Roberson regrese lo antes posible a su país y continué allá con la recuperación. Además están realizando los respectivos trámites para la repatriación de los cuerpos de Enisha y de Cannon.

Migración detalló que la familia ingresó al país el martes 26 de noviembre y estuvieron hospedados en Guanacaste.

Así quedó la buseta conducida por Pereira. Foto: Bomberos.
Así quedó la buseta conducida por Pereira. Foto: Bomberos.
Piden prudencia

Alberto aprovechó el funeral de Allan para hacer un llamado de atención a los conductores para evitar que otras familias sufran lo que ellos están pasando.

“La gente tiene que sentarse a pensar lo que hacen, yo sé que cuando alguien está tomado ya no analiza bien las cosas y por eso comete imprudencias, pero por eso las cosas deben pensarse desde antes.

“En el país tienen leyes muy flojitas y eso tiene que cambiar para que esta realidad cambie también, somos muchas las familias las que hemos sufrido a causa de choferes irresponsables”, aseguró.

El allegado agradeció todas las muestras de cariño de todos los amigos y compañeros de trabajo de Allan, ya que hasta sus jefes llegaron al funeral a despedirlo.

“Mi mamá está devastada porque Allan era el hijo chineado de ella”, Alberto Pereira, hermano de busetero