Una sofisticada máquina capaz de detectar el más mínimo movimiento en las estructuras se ha convertido en una de las principales aliadas de la Cruz Roja Costarricense durante el rescate del venezolano Hernán Gil.
Gil permanece atrapado bajo los escombros desde el terremoto ocurrido el pasado 24 de junio.
El equipo tecnológico permite monitorear en tiempo real la estabilidad del edificio y advertir cualquier movimiento que aumente el riesgo de un colapso mientras los rescatistas trabajan para liberar al sobreviviente.
Tecnología que protege vidas
“La Cruz Roja Costarricense en este momento verifica las condiciones del espacio con tecnología de sensores que detectan el movimiento de las paredes de los edificios cercanos y las vigas”, indicó la institución en su más reciente reporte.
Gracias a este sistema, los equipos especializados pueden detener las labores de inmediato si detectan que la estructura comienza a desplazarse, reduciendo el riesgo tanto para Hernán Gil como para los rescatistas.
Esta tecnología forma parte de la estrategia utilizada desde la tarde del sábado 27 de junio, cuando el cruzrojista costarricense Allan Madrigal escuchó la voz de Hernán Gil bajo los escombros y confirmó que seguía con vida.
Desde entonces, los equipos trabajan de forma coordinada y con extrema cautela para evitar que cualquier vibración provoque un nuevo derrumbe.
El objetivo sigue siendo el mismo: liberar con vida al vigilante venezolano y permitir que vuelva a reunirse con su familia.


