Silvia Coto.22 septiembre, 2018
Bolandi es el único salvavidas en 42 kilómetros de playa en Esterillos. Foto: Jorge Bolandi
Bolandi es el único salvavidas en 42 kilómetros de playa en Esterillos. Foto: Jorge Bolandi

Jorge Bolandi es el héroe de Esterillos Oeste en Parrita, decimos esto porque él es un salvavidas voluntario que ha realizado más de 90 rescates.

En su comunidad lo conocen como “George el salvavidas” o Bolandi y nadie duda en tocar a la puerta de su casa, que está frente a la playa, para avisarle cuando algún bañista se está ahogando.

Bolandi ha recibido varias felicitaciones esta semana ya que el pasado sábado logró ayudar a un venezolano y a su hijo en la playa de Esterillos centro; sin embargo, en su barrio se asustaron muchísimo porque pensaron que el agua se los había llevado a los tres.

En el caso de los venezolanos, tanto él como el Ministerio de Seguridad Pública contaron que los extranjeros estaban metidos en el mar con un buggy (pequeña tabla para nadar), el agua les llegaba a las rodillas y había olas de más de tres metros, pero una los revolcó por lo que el papá soltó la tablita con la intención de que llegara a la orilla y sus familiares se dieran cuenta que algo estaba pasando.

“George el salvavidas” y su tabla de surf se enfrentan al mar para salvar vidas. Foto: Ministerio de Seguridad Pública
“George el salvavidas” y su tabla de surf se enfrentan al mar para salvar vidas. Foto: Ministerio de Seguridad Pública

Los venezolanos fueron identificados como Said Mohamed Pachino, de 38 años, y su hijo Samuel Mohamed González, de ocho años.

“Los familiares alertaron a un pescador que me llegó a buscar a mi casa, pero yo me había ido para Parrita a comprarle un jarabe para la tos a mi hijo, estaba a media hora. Entonces me fue a buscar y le dije, ‘métale la pata al carro para ver si llegamos, la gente en cinco minutos se ahoga’. Cuando llegamos había gente que se había tratado de meter, pero las olas nos los dejaron, a lo lejos se les veían las manos cuando las olas los alzaban.

“Uno conoce el mar y la corrientes, siempre se vienen cinco olas grandes y dos más pequeñas, en esas fue donde yo aproveché y me metí, llegué hasta donde ellos y con un tabla que me dio un amigo los pude poner a flotar. Yo le dije al señor que si nadábamos una de las olas iba a matar a su hijo, por lo que la opción era dejarnos ir casi dos kilómetros para que, si no nos llegaban a buscar, salir cuando la marea subiera y las olas disminuyeran”, recordó este héroe acuático.

A los afectados los habían buscando con lanchas y parapentes, cuando la ayuda llegó habían pasados dos horas desde que Jorge llegó a ayudarlos. Los Guardacostas los llevaron a Quepos donde la familia de los extranjeros los recibió muy emocionados.

Y claro, los Guardacostas felicitaron a Bolandi por su valor, además el comandante Edson Rodríguez, jefe de la estación de Quepos, reconoció la voluntad del hombre para siempre ayudar, además de que está muy bien entrenado.

Desde chamaco

El jueves hablamos con “George el salvavidas” para que nos contara un poco sobre los rescates que hace, de hecho, la mañana de ese día tuvo que salvar a un señor que a las 7:30 a.m. estaba metido en el mar con su tabla y una ola le pegó un revolcón.

“Me estaba tomando un café en la playa cuando me tuve que pegar un carrerón para sacarlo”, dijo el comerciante de 40 años.

Bolandi se dedica a dar clases de surf y a alquilar tablas en Esterillos Oeste; sin embargo, asegura que aprovecha las temporadas altas porque en las bajas casi que solo llega a ver el mar, pues la situación económica se pone de jupa.

“Cuando cumplí los 11 años empecé a rescatar gente, me recuerdo que esa primera vez fue un señor que se le fue la tabla y se estaba ahogando, tuve que convencer a mis papás para que me dejaran ir a ayudarlo. Siempre he tenido esa voluntad por ayudar. Como siempre he estado junto al mar, para mí era muy doloroso ver familias que venían a pasear y terminaban yéndose con algún integrante muerto o, incluso, a veces los cuerpos ni aparecían, yo vivía como en carne propia ese dolor, sobre todo de las madres, entonces desde hace siete años soy salvavidas certificado”, dijo Bolandi.

Este valiente no es solo un buen nadador sino que también tiene cursos de salvavidas de Bomberos, de la Escuela Nacional de Guardacostas y Cruz Roja, incluso está entrenado para realizar maniobras de resucitación o primeros auxilios básicos a cualquier persona.

El rescatista pasa mucho tiempo en la playa y cuando pasa algo grave lo llegan a buscar a su casa o las autoridades lo llaman al celu. Foto: Jorge Bolandi
El rescatista pasa mucho tiempo en la playa y cuando pasa algo grave lo llegan a buscar a su casa o las autoridades lo llaman al celu. Foto: Jorge Bolandi

“Aquí yo soy el salvavidas oficial en diciembre, vacaciones de 15 días y Semana Santa, porque la Municipalidad de Parrita me contrata, no tengo casi nada de equipo, lo que me han dado me lo han donado de California y con eso doy mi mayor esfuerzo, los demás días trabajo gratis”, contó el surfista.

Está solo

Jorge es el único salvavidas en 42 kilómetros de playa, pues los cuerpos de socorro no cuentan con uno en la zona.

“A mí me llegan a buscar a cualquier hora, me llaman por teléfono, el problema es que a veces es a cinco o más kilómetros de donde estoy y nadie me lleva, tengo que pegarme el carrerón, buscar una bici o ver cómo hago para llegar, porque todo minuto cuenta y hace la diferencia, antes en esta zona se ahogaba mucha gente, sobre todo por el consumo de alcohol, ahora es menor, uno la pulsea para salvarlos”, comentó.

Don Jorge asegura que en tantos años de ser salvavidas nunca nadie lo ha buscado para darle las gracias; sin embargo, él dice que lo hace porque le nace del corazón y no por algo a cambio

Los venezolanos pasaron más de dos horas en el agua, pero la ayuda de Bolandi los tiene con vida. Foto: Ministerio de Seguridad Pública
Los venezolanos pasaron más de dos horas en el agua, pero la ayuda de Bolandi los tiene con vida. Foto: Ministerio de Seguridad Pública

Este papá de un niño de tres años, al que también le encanta el mar, nos contó que ha tenido que aprender a saber en qué momento actuar para no poner también su vida en peligro.

“En estos meses setiembre y octubre, las playas del Pacífico central tienen más oleaje, la gente cree que todo es normal, pero es cuando llegan las corrientes más fuertes, más cuando hay luna llena”, dijo.

Bolandi asegura que le gustaría tener más equipo para poder ayudar más a la gente, incluso la ha estado pulseando para conseguir una bici, moto o un cuadra aunque sea viejito, para poder llegar más rápido a las emergencias.

“Aquí todo el mundo lo conoce, es una persona buena y valiente, cuando ese mar está bravo no es cualquier el que se anima a meterse a rescatar a alguien”, dijo Alexis Pérez, vecino de Esterillos.