Silvia Coto, Keyna Calderón.25 noviembre, 2018
Cristal desea ser diseñadora gráfica y tiene talento para lograrlo. En la foto con su mamá, Alba Ramírez. Foto: Keyna Calderón
Cristal desea ser diseñadora gráfica y tiene talento para lograrlo. En la foto con su mamá, Alba Ramírez. Foto: Keyna Calderón

Una dolorosa recuperación para sanar heridas y el “bullying” de algunos compañeros nunca frenaron a Cristal Pérez Ramírez, quien se quemó durante una exposición escolar.

Cristal demuestra ser más fuerte que quienes alguna vez la han molestado u ofendido.

Los ojos de esta joven de 21 años se llenan de lágrimas cuando recuerda lo ocurrido el 30 de abril del 2008, cuando tenía 11 años.

“Estaba observando el proyecto, que trataba de un incendio forestal que estaba exponiendo una compañera y que debía simular un incendio. Eran tres compañeros que estaban alrededor de esa maqueta y uno le echó gran cantidad de alcohol, pero nosotros no sabíamos que el pasto que traía esa maqueta tenía herbicida y cuando tiraron el fósforo explotó”, recordó Cristal, quien estudiaba en la escuela León Cortés Castro, en Cartago.

En ese momento ocho compañeros de los 20 que estaban resultaron afectados; los más graves fueron ella y Federico Montero.

“Lo que recuerdo que hice fue gritar, sentía que me iba a morir, mi cuerpo quedó en fuego totalmente. Las partes más afectadas fueron el rostro, las piernas y los brazos, a nosotros nos pasó más porque estábamos al puro frente de la maqueta”.

Añade: “El profesor, a lo que me cuentan, entró en shock de ver que el otro compañero y yo estábamos encendidos y él no sabía cómo reaccionar”.

Cristal fue llevada al Hospital Max Peralta, en Cartago, según comentó ese mismo día le quitaron toda la piel quemada y la trasladaron al Hospital Nacional de Niños muy grave.

Cristal va siempre hacia adelante con optimismo. Es una luchadora y una campeona de la vida. Foto suministrada por Cristal.
Cristal va siempre hacia adelante con optimismo. Es una luchadora y una campeona de la vida. Foto suministrada por Cristal.

“En el traslado perdí la consciencia, estuve internada dos meses y ahí me hicieron injertos de cara, brazos y piernas, me operaron quince veces y pasé en control hasta los quince años”.

Ese año 2008 fue la niña símbolo de la Teletón. Y a pesar del accidente no perdió el curso escolar pues el profesor llegó a darle clases a su casa y al año siguiente puedo ingresar a sexto. Y aunque han pasado 10 años todavía sigue en controles médicos.

Incluso en el cole sufrió “bullying” y tuvieron que cambiarla a otro donde se sintió más tranquila y estuvo hasta noveno ya que debió salir por una cirugía.

La terapia psicológica le ha permitido sentirse mejor. “Estos diez años no han sido fáciles, pero ahí voy. Mi familia ha sido mi gran apoyo, en especial mi mamá, Alba Ramírez, y he tenido una fe inquebrantable en Dios”.

Ahora está sacando el bachillerato y sueña con ser diseñadora gráfica pues le encanta pintar y sus allegados aseguran que tiene talento.

“Veo la vida con positivismo y me considero una campeona, yo les digo a las personas que han pasado o están pasando por situaciones difíciles que no es fácil, pero se pueden superar, no de la noche a la mañana. El tiempo ayuda y siempre agarrados de la mano de Dios”.