Sucesos

Joven papá superó el cáncer y ahora trata de salvar su pierna para luchar por su familia

A Eddy Díaz se le han realizado diez operaciones en cuestión de tres años y el próximo 5 de octubre tiene la última cirugía para tratar de salvar su pierna izquierda.

Eddy Alexander Díaz Hernández es un padre de familia que ha tenido que apretar los dientes, secar las lágrimas y ponerle el pecho a las balas para superar las duras pruebas que le ha puesto la vida.

Recién había ganado una batalla contra el cáncer, cuando sufrió un accidente de tránsito y lo peor de todo es que en medio de la recuperación recibió una golpiza que terminó de complicarle la vida.

Díaz, de 29 años, es padre de dos niñas y, además, tiene la crianza de un chiquito junto a su compañera sentimental, María Fernanda Mora. Los cuatro se han convertido en su mayor preocupación y se esfuerza para que no les falte el techo ni la comida, pese a todas sus dificultades y de no tener trabajo.

La pareja se la juega vendiendo algodones de azúcar, medias, bóxers y todo lo que puedan para sobrevivir, ya que él tiene la pierna izquierda fracturada e infeccionada como consecuencia del accidente y de los golpes que le dieron.

A Díaz ya le han realizado diez operaciones y el próximo 5 de octubre le harán la última cirugía para tratar de salvarle la pierna.

“Tengo un espaciador en el hueso para que la infección no se pase de lado a lado. Me van a cortar cinco centímetros de hueso para comenzar a darle vuelta a los pines de los tutores y que el hueso comience a crecer. El doctor me dijo que por lo menos debemos esperar unos seis meses para que el hueso crezca y comience a soldar, también me dijo que esta era la última posibilidad para salvar la pierna, porque de lo contrario me la van amputar”, expresó este papá.

Tres años agobiantes

Con documentos en mano, Díaz mostró el procedimiento al que fue sometido debido a un cáncer en el testículo derecho, en el que le suministraron quimioterapia durante tres meses.

“Fue un cáncer bastante agresivo, me tuvieron que quitar el testículo y aún me siguen examinando cada seis meses en oncología”, recordó.

Esta enfermedad la enfrentó en el 2017 y logro salir adelante (no precisa la fecha), pero el 5 de noviembre del 2018, a las 7 p. m., la desgracia se le volvió a meter en el camino, ya que a tan solo 400 metros de su casa en Libertad II de Pavas, un taxista golpeó la moto en la que viajaba y se dio a la fuga.

“Le iba a dejar comida a mi suegra cuando ocurrió el accidente y me quebraron la pierna. En donde ocurrió el choque no había cámaras y no hubo forma de dar con el conductor”, recordó.

A Díaz lo llevaron al hospital San Juan de Dios, donde le hicieron placas, le pusieron un yeso y lo mandaron a la casa; pero al día siguiente tuvo que pedir una ambulancia porque el dolor era insoportable. En esta ocasión lo llevaron al hospital del Trauma, del INS.

“Mi moto estaba al día, entonces me internaron en el hospital del Trauma por un mes, allí me operaron tres veces y me pusieron placas de titanio, pero estas se infectaron, me las quitaron y me pusieron un tutor porque salí con una infección en el hueso. Luego me dijeron que la póliza se acabó y me mandaron como un perro para el hospital San Juan de Dios”, mencionó.

Detalló que para el momento del accidente trabajaba como repartidor de comidas para una aplicación y como no tenía seguro decidió pagar uno como trabajador independiente para seguir con el tratamiento.

Pero las complicaciones no terminaron ahí, ya que en mayo del 2020 cuando se estaba recuperando de las secuelas del accidente y ya andaba con bastón, sufrió una golpiza por parte del dueño de la casa que alquilaba.

“El dueño de la casa en la que vivía me agredió, me empujó y cuando caí al suelo me golpeó la pierna que se estaba recuperando y se me quebró más arriba de la primera lesión. Lo demandé por lesiones gravísimas, porque se me complicó todo debido a lo que me hizo”, expresó el hombre, quien aseguró que el problema fue por no tener la plata completa para cancelar el alquiler.

Para colmo de males, su esposa fue despedida de una tienda en la que trabajaba debido a los efectos del covid-19 en la economía del país.

“La moto tuve que venderla para comer, hemos vendido la pantalla, también hacemos rifas y pensaba vender mi celular, pero personas de buen corazón me trajeron alimentos y esta es la razón por la que aún lo conservo”, destacó.

Díaz tiene nueve pines en su pierda y afirma que durante los días fríos el tutor le causa mucho dolor. Dice que se la juega para comprar pastillas como tramadol y voltaren, ya que en la Caja solo le dan acetaminofén con codeína y no le ayudan mucho.

“Además no puedo dormir por el dolor ni por la preocupación que me genera esta situación, así que tomo unos relajantes porque sino me voy a volver loco”, menciona.

Él les agradece a las personas que le compran lo que vende porque es la única forma de llevar el sustento a sus hijos.

“No es que ande pidiendo dinero, pero lo necesito para las cositas de la bebé, como los pañales y su comida, así como la de mis otros hijos para que no les falten sus meriendas”, concluyó.

“Si nos compran algodones de azúcar, números de rifas o medias se los agradecemos, si nos regalan comida o dinero también se los agradecemos, nuestro número y sinpemóvil es: 6327-1992 a nombre de Eddy Alexander Díaz”.

—  Eddy Alexander Díaz Hernández, luchador.
Alejandra Portuguez Morales

Alejandra Portuguez Morales

Bachillerato en Periodismo en la Universidad Internacional de las Américas y licenciada en Comunicación de Mercadeo en la UAM. Con experiencia en temas de sucesos y judiciales.