Una escena verdaderamente impactante, eso fue lo que encontró un joven apellidado Ramírez cuando ingresó al apartamento en el que Nadia Peraza habría sido asesinada y descuartizada, al parecer, por su propia pareja, Jeremy Buzano Paisano.
Ramírez, quien es hijo del dueño de dicho apartamento, ubicado en Bajo Los Molinos, en San Rafael de Heredia, explicó que él entró a ese sitio debido al nauseabundo olor que emanaba de ese lugar.
“Por ahí del 10, 11 de abril (del 2024) empezó a llegar un olor de algo muerto o carne podrida”, agregó.
El joven dio esa declaración la tarde de este viernes durante el juicio que se lleva a cabo en los Tribunales de Heredia por el femicidio de Nadia Peraza, donde el acusado es Buzano Paisano.
Escena horrorosa
El muchacho recordó que Jeremy se fue de ese apartamento el 6 de abril del 2024 y ese mismo día quedó en devolver la llave, pero nunca lo hizo.
Los días fueron pasando y de ese apartamento empezó a salir un fuerte olor que empezó a molestar a toda su familia, motivo por el que él decidió ingresar a ese inmueble la tarde del 15 de abril.
“Estaba oscuro, no había luz por falta de pago, encendí la linterna de mi celular y entré a buscar, encontré una bolsa blanca en el cuarto donde ellos dormían (...) Era una bolsa blanca, no transparente, pero notaba que tenía frascos de plástico adentro, estaba cerrada con un nudo, y salían muchos gusanos de ella y debajo había como un líquido blanquecino.
“Debajo de esa bolsa había una blusa amarilla, unos tenis que estaban contaminados y algo que parecía un estuche de tela”, detalló.
Bolsa terminó en cafetal
Ramírez contó que él mismo se encargó de limpiar el lugar donde había encontrado la bolsa llena de gusanos. Para hacerlo, incluso, uso guantes plásticos y desinfectante.
“Una vez que terminé de limpiar, tomé la bolsa, cerré el apartamento y la puse en el lugar donde todo el vecindario pone la basura, a la orilla de la calle, a la par de un poste de luz”, recordó.
Después de eso, el muchacho se conectó a una reunión virtual, pero no pudo concentrarse, pues empezó a pensar en lo que podría pasar con esa bolsa que dejó a la orilla de la calle.
“Estaba en una reunión y estaba pensando que era lunes y hasta el viernes iba a pasar la basura y que tal vez algún animal iba a esparcir todo por ahí”.
Ante esa situación, Ramírez decidió ir de nuevo por la bolsa para cambiarla de lugar.
“Me quedé con esa preocupación, me desconecté de esa reunión y decidí llevarla al cafetal, porque nadie pasaba por ahí, pensando que si un animal la rompía, no iba a afectar a nadie”, explicó.
Días después se descubrió el trágico femicidio de Nadia y fue hasta el 17 de mayo que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) halló la bolsa, la cual contenía lo que presuntamente eran restos de Nadia.


