Rocío Sandí.21 noviembre, 2018

Los tres reos que fueron diagnosticados recientemente con hepatitis fueron aislados para evitar que le contagien la enfermedad a otros privados de libertad o a funcionarios del centro penal.

El Ministerio de Justicia informó que los casos se presentaron en la Unidad de Atención Integral Reynaldo Villalobos, localizada en San Rafael de Alajuela.

Justicia tomó medidas para evitar más contagios. Foto: Grupo Nación / Con fines ilustrativos.
Justicia tomó medidas para evitar más contagios. Foto: Grupo Nación / Con fines ilustrativos.

El primer caso fue confirmado el sábado 17 de noviembre, luego de eso las autoridades aislaron a otros posibles afectados por este virus, que se contagia por contacto directo de infectados que no tienen buenas prácticas de higiene.

El personal médico hizo un estudio con las personas que presentaban síntomas de hepatitis y, de 24 reclusos, solo tuvieron que enviar a dos al hospital San Rafael de Alajuela para descartar.

Esos dos reos que dieron positivo, más el primero que se contagió, se encuentran aislados en celdas de tránsito que cuentan con las condiciones necesarias y los tienen bajo control médico.

La hepatitis es una enfermedad viral que causa fiebre, náuseas y vómitos, malestar general, dolor abdominal, picazón intensa, así como coloración oscura de la orina, coloración amarillenta de la piel y en la parte blanca de los ojos.
Mucho control

A raíz de esos casos, las autoridades de Justicia han tomado varias medidas para evitar que la situación se salga de control.

Entre ellas está una campaña de concientización entre los reclusos y funcionarios, en la que se les indicó las medidas que se tomarían y la necesidad de acciones de higiene constantes: lavado de manos, camarotes, mesas, sillas, baños, bocinas de teléfonos.

Durante un tiempo deben abstenerse de darse la mano y otras acciones que impliquen contacto físico.

Además, funcionarios de la dirección del centro penitenciario harán recorridos constantes para verificar la limpieza de los privados de libertad y las áreas comunes.

Los tres reclusos enfermos están en la Unidad de Atención Integral Reynaldo Villalobos. Foto: Fernández Silvia.
Los tres reclusos enfermos están en la Unidad de Atención Integral Reynaldo Villalobos. Foto: Fernández Silvia.

Otra de las medidas es un tratamiento especial con la manipulación de los desechos y de los alimentos.

Por último, se tomó la decisión de que esta semana no entren al centro grupos de voluntarios y se solicitó autorización al Juzgado de Ejecución de la Pena para el aislamiento de los reos, como lo indica la ley.

José Luis Bermúdez, director de Adaptación Social, dice que se encuentra en comunicación constante con Carlos Brenes, director de la cárcel donde se dieron los casos.

“Somos muy conscientes de la responsabilidad que tenemos con la salud y la seguridad de las personas, desde los residentes de la Unidad de Atención Integral hasta los funcionarios del Ministerio.

“Nos mantenemos atentos a que las medidas adoptadas den los resultados requeridos para limitar el contagio del virus”, expresó.

Las autoridades de salud del Ministerio de Justicia se mantienen alertas ante posibles señales de la presencia del virus en otros centros penitenciarios; sin embargo, de momento no hay sospechas de casos de hepatitis en otras prisiones.

Las autoridades de Hong Kong se mantienen en alerta ya que confirmaron la segunda persona infectada con una cepa de hepatitis portada por ratas, parecieran ser los primeros casos del mundo. El primer caso se dio en septiembre, un hombre de 56 años tenía una cepa de hepatitis E antes sólo diagnosticada en ratas en Vietnam. El segundo es el de una mujer de 70 años que también fue infectada con la cepa.