Alejandra Portuguez Morales.28 septiembre, 2019

Karolay Serrano Cordero tiene un mes y 15 días desaparecida y su mamá, doña Rosmery Cordero, está vendiendo tamales para ayudarse y salir con los gastos de la casa, además para cubrir las necesidades de la pequeña Amanda, hija de Karolay.

Doña Rosmery vende la piña a ¢1.000 y los hace de pollo, cerdo y cerdo con chile.

La valiente mujer se esfuerza junto con sus hermanas y los tíos de Karolay por parte del papá, para llevarlos hasta donde se los pidan, los hacen los 15 y 30 de cada mes.

La familia hace tamales de pollo, cerdo y cerdo con chile cada piña cuesta ¢1000. Foto: Cortesía para La Teja
La familia hace tamales de pollo, cerdo y cerdo con chile cada piña cuesta ¢1000. Foto: Cortesía para La Teja

“Hemos ido a dejar hasta La Guácima, Alajuela, le agradezco a todas las personas que nos han contactado, es una gran ayuda que le dan a mi familia en estos momentos angustiantes que estamos pasando, yo tengo trabajo, pero actualmente estoy con un permiso sin goce de salario para poder dedicarme a mi nietita”, expresó la valiente mujer.

Si en su empresa o su familia desean comprar tamales a esta esforzada madre, la pueden contactar al 8348-1589 para hacerle los pedidos.

Karolay Serrano fue vista por última vez el 13 de agosto anterior, ella tiene una hija de 3 años quien siempre pregunta por su mamá.
Karolay Serrano fue vista por última vez el 13 de agosto anterior, ella tiene una hija de 3 años quien siempre pregunta por su mamá.
Desalmados

Doña Rosmery mencionó que lamentablemente hay personas que se están aprovechando de su angustia para andar pidiendo plata o víveres, por lo que le pide a la ciudadanía no entregar nada, porque ella se está esforzando con los tamales para sacar a la familia adelante.

“Me dijeron que en los alrededores del hospital de Heredia vieron a una mujer diciendo que encontraron el cuerpo de mi hija y que yo necesitaba ayuda para sepultarla, luego también en Heredia vieron a una mujer en una buseta pidiendo comida, eso es aprovecharse del mal ajeno y les pido no dar nada”, indicó la mujer.

El 12 de agosto, Karolay se bajó de un bus en el Palí de Los Lagos, en Heredia, después de trabajar todo el día en Bimbo, en La Valencia, de la misma provincia.

Ella tenía que caminar 400 metros para llegar a la vivienda que alquilaba. Ese día un tío la vio y la acompañó hasta la esquina de la alameda, el hombre aseguró que ella entró a la casa.

Además, un vecino le dijo a la familia que un hombre llegó a la casa de ella el martes 13 de agosto en la mañana, asegura que él los escuchó conversando y desde ese momento no se supo nada más de ella.