Alejandra Portuguez Morales.16 octubre

Las perritas Lulú y Nissa se convirtieron en el motor de Mariana Villalobos Rodríguez, de 12 años y sobreviviente de cáncer de pulmón.

Lulú era chihuahua y Nissa schnauzer y ambas jugaban y dormían con Mariana desde hacía siete años, durante su lucha y recuperación del cáncer.

Ellas le devolvieron la alegría a la valiente niña.

Sin embargo, el dolor regresó a la vida de la menor de edad porque Lulú murió el domingo anterior y Nissa está desaparecida desde el viernes 27 de setiembre.

Angélica Rodríguez, mamá de la chiquita, contó que el sábado Lulú se veía molesta, la llevaron al veterinario dos veces y el domingo murió luego de que le subiera la temperatura. La familia la sepultó en el patio de la casa.

“Mi hija ha pasado llorando, dice que cómo es posible que se le perdiera una y luego se le muriera la otra. No ha dejado de sufrir y nosotros seguimos con la lucha para encontrar a Nissa para traerle un poco de tranquilidad”, dijo Angélica.

Las perritas Lulú y Nissa eran las responsables de darle alegría a Mariana Villalobos Rodríguez, sobreviviente de cáncer. Foto: Cortesía Angélica Rodríguez
Las perritas Lulú y Nissa eran las responsables de darle alegría a Mariana Villalobos Rodríguez, sobreviviente de cáncer. Foto: Cortesía Angélica Rodríguez

Al parecer Nissa se escapó cuando guardaban un carro en la cochera de la casa, en San Miguel de Santo Domingo de Heredia, y desde entonces no la ven.

Si usted ve a Nissa no dude en llamar a Angélica al número 8491-2998, la familia le agradecerá porque Marianita no ha podido descansar bien en estos días y llora mucho por la doble pérdida.

Cuando Mariana tenía 7 años le detectaron anemia y pasaba muy cansada, los médicos le hicieron muchos exámenes y con un TAC descubrieron una manchita en el pulmón izquierdo.

Desde entonces pasó un proceso muy doloroso de operaciones, quimioterapia y fue hasta finales del 2017 cuando pudo recuperar su vida normal al lado de los perritos.