Por: Silvia Coto.   7 junio
El Pani dio a conocer el caso este viernes y aseguraron que la funcionaria fue suspendida. Foto: Alonso Tenorio

Un pequeño de tres añitos murió la noche del jueves en el Hospital Nacional de Niños víctima de aparente agresión.

Al niño y a sus hermanitos se los había quitado el Pani a los padres y una funcionaria decidió devolvérselos hace tres meses.

La situación fue dada a conocer este viernes por la presidenta del Pani, Patricia Vega, quien aseguró que la funcionaria de la oficina de Desamparados fue suspendida mientras las autoridades investigan lo ocurrido.

Al menor lo llevaron a la CAIS Marcial Fallas, de Desamparados, y de ahí lo mandaron al HNN. La doctora Olga Arguedas explicó que la muerte se dio cuatro horas después por un shock séptico provocado por una infección abdominal.

"Si se comprueba la negligencia o incumplimiento de deberes, sentar las responsabilidades que correspondan”, dijo Patricia Vega, Presidenta del Pani

“Todavía no tenemos certeza si es un caso que se produjo por violencia o el mecanismo de muerte fue otro, por eso decidimos esperar a que en la Medicatura Forense lo determinen", dijo Arguedas.

Sin embargo, Vega, si reconoció que están ante síntomas de aparente agresión física.

El pequeño era uno de los seis hermanitos de entre 1 y 14 años que, según la institución, tenían problemas porque en su hogar sus padres usaban drogas, había violencia intrafamiliar, agresiones físicas y hasta posibles abusos sexuales. La institución, al conocer el caso en octubre del año pasado, les quitó a los niños.

"Se ha ordenado la suspensión de una funcionaria con el fin de determinar la responsabilidad de la entrega de una niña y niños que los expuso a esta vulnerabilidad”, dijo Vega.

El niño que falleció ya había estado dos veces en el HNN por bronconeumonía cuando tenía nueve meses y después que le dieron la salida ocho días después llegó por la misma razón.

Este caso se da un mes después de que dos niños murieron por agresiones: uno en Alajuelita y otro en Alajuela. En el último caso la indignación fue mayor porque el PANI había recibido la alerta de que el menor, de cinco años, era víctima de agresión pero la funcionaria nunca encontró la dirección, cuando se tuvo noticias ya el niño había muerto.

Los diputados le pedirían cuentas a Vega en los próximos.