Andrés Garita.1 febrero

Un hombre de 50 años se metió al mar para compartir con su nieto de seis años, pero una corriente los arrastró a la dos y terminó causando la muerte del adulto.

La tragedia se dio este sábado a la 1:20 de la tarde en Caldera. Según se supo el niño y su abuelo son vecinos de Alajuela y se fueron para la playa con otros familiares para pasar un rato agradable, pero el lindo paseo se convirtió en pesadilla.

Oficiales de la Fuerza Pública custodiaron el cuerpo hasta que llegaron los agentes del OIJ. Foto: Andrés Garita.
Oficiales de la Fuerza Pública custodiaron el cuerpo hasta que llegaron los agentes del OIJ. Foto: Andrés Garita.

Cuando el mar arrastró a los afectados unos bañistas que se percataron de la situación acudieron al rescate y lograron sacarlos del agua para llevarlos a la arena.

El adulto, identificado solo como Gregorio de la O, había tragado mucha agua y cuando los buenos samaritanos lo pusieron en la orilla él entró en un paro cardiorespiratorio.

Cerca del lugar estaban unos guardavidas que fueron alertados de la situación y llegaron a hacerle maniobras de resucitación al hombre.

Poco después llegaron los paramédicos de la Cruz Roja de Barranca quienes también trataron de salvar al adulto, pero no hubo manera de que saliera del paro, por lo que lo declararon fallecido y dieron aviso a los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) para que llegaran a levantar el cuerpo.

Todo ocurrió frente a los ojos del nieto del hombre que junto a los otros familiares rogaban para que el hombre reaccionara.

Los familiares de la víctima no se alejaron del cuerpo en ningún momento. Foto: Andrés Garita.
Los familiares de la víctima no se alejaron del cuerpo en ningún momento. Foto: Andrés Garita.

Orlando Josué Hernández fue uno de los bañistas que ayudó a sacar el abuelo del agua y lamentó mucho su muerte.

“Yo me lancé al agua para rescatarlo a él y al menor de edad. Él señor se encontraba a unos quince metros de la orilla, a mucha profundidad. Hice todo lo posible para salvarlo y lastimosamente casi que murió en mis brazos”, expresó.

El cruzrojista Walner Bustos dijo que el menor que también fue arrastrado por la corriente fue examinado por ellos y por fortuna estaba bien, por lo que no fue necesario llevarlo al centro médico. En diciembre pasado se firmó la ley que crea la Comisión Nacional para la Prevención y Atención de Ahogamientos, con la que se espera fortalecer al cuerpo de guardavidas del país para evitar que más familias pierdan a sus seres queridos en el mar.

Las estadísticas reflejan que la playa de Jacó es dónde más mueren personas ahogadas y no precisamente por ser la más peligrosa, sino porque es la más visitada. En ese lugar se dan mucho las famosas corrientes de resaca lo que aumenta el riesgo de los bañistas.