La cárcel La Reforma tiene ahora un espacio para que los niños que van a visitar a los papás presos compartan y se diviertan olvidándose un rato de las rejas.
Se trata de un parque infantil localizado en el Ámbito B y que tiene dos minicanchas de fútbol, casitas de juguete, toboganes, futbolines, una mesa de tenis, hamacas y unas mesas de madera para comer en familia.
El nuevo espacio tuvo un costo de ¢435 millones, que salieron de una donación hecha por la Junta de Protección Social y fondos del Ministerio de Justicia y Paz, que promovió el contrato de construcción, diseños y la supervisión de la obra.
Alexis Sánchez, director del centro penitenciario, dijo que era necesario que los privados de la prisión tuvieran un lugar donde los más pequeños pudieran sentirse a gusto.
“Se procura que los niños y las niñas que visitan centros carcelarios tengan un espacio diferenciado del resto de la población en razón de protegerlos, según las circunstancias que se dan en el entorno carcelario”, dijo Sánchez.
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El recluso Heiner Cardona dijo sentirse muy contento de saber que ahora tendrá un espacio adecuado para compartir con su hija de tres años.
“Esto es muy especial para los privados de libertad porque nos permite compartir con nuestros hijos momentos que estamos perdiendo. Con este parque infantil puedo compartir con mi hija en un sitio apto para ella y no en un gimnasio, sentados en sillas y mesas con otras personas.
“Ellos tendrán la posibilidad de jugar con otros niños y estamos felices porque no habíamos tenido la oportunidad de compartir en un área como esta”, dijo Cardona.
El espacio se usará los fines de semana en las visitas y también de lunes a viernes para hacer actividades familiares.
