Adrían Galeano Calvo.14 septiembre
Allanamientos del OIJ en la Fuerza Pública de Limón. Foto: OIJ
Allanamientos del OIJ en la Fuerza Pública de Limón. Foto: OIJ

Este viernes un grupo de agentes del OIJ allanó la delegación de Fuerza Pública de Limón para decomisar varios documentos y así determinar si alguno de los policías que trabajan ahí participó en el homicidio de un joven de 17 años, ocurrido la madrugada de este jueves.

En un principio parecía que el caso se le iba a complicar más de la cuenta a los investigadores; sin embargo, este viernes la Policía Judicial indicó que un nuevo dato le dio rumbo a la investigación.

Wálter Espinoza, director del OIJ, explicó que ese nuevo dato se trata sobre la presencia de una patrulla de la Fuerza Pública en el barrio Santa Eduviges de Limón, precisamente en el momento en el que se estaba dando un disturbio, en el cual, aparentemente, participó el muchacho de 17 años y un amigo de 16.

“Se logró establecer que al sitio se habría presentado al menos una patrulla de la Fuerza Pública, lo que significa que necesariamente nosotros tenemos que revisar qué fue lo que sucedió, por qué se presentó la patrulla al sitio y quiénes estaban en el vehículo”, explicó Espinoza.

Por esta razón es que los investigadores decomisaron los libros de novedades y bitácoras que se guardan en esa delegación, con el fin de determinar cuál era la patrulla que estuvo en esa comunidad limonense y quiénes andaban en ella.

El joven recibió el disparo en la cabeza en medio de un disturbio ocurrido en la madrugada del jueves. Foto: Cortesía de Rubén Acón.
El joven recibió el disparo en la cabeza en medio de un disturbio ocurrido en la madrugada del jueves. Foto: Cortesía de Rubén Acón.
Pistolas decomisadas

Espinoza explicó que un punto crucial en la investigación es aclarar si alguno de uniformados repartió balazos en ese lugar, ya que si en efecto fue así no se descarta que esos disparos fueron los que alcanzaron al joven de 17 años en la cabeza e hirieron a su amigo en una de sus piernas.

“También ingresamos a la sede policial para decomisar varias armas, las cuales serían comparadas con los indicios balísticos (casquillos) que fueron recolectados en el sitio”, explicó.

Espinoza fue claro al decir que todavía hace falta mucho trabajo, ya que si se determina que los oficiales sí usaron sus armas en ese momento también tienen que investigar si lo hicieron en medio de un intercambio de balazos o bajo legítima defensa.