Por: Rocío Sandí.   4 enero, 2019

Carlos Quesada Ramírez, uno de los tres asaltantes que murieron baleados el jueves en Coronado, estuvo preso por los delitos de robo simple y posesión de drogas.

El papá y los dos hijos eran vecinos de San Felipe de Alajuelita. Foto: Tomada de Facebook.

Quesada armó un plan para dar el golpe con el que pretendían quedarse con ¢30 millones; la jugada la armó con la ayuda de dos hijos: Jessie Quesada Fuentes, de 29 años y Daniel Quesada Fuentes, de 21, quienes también murieron en el intento de asalto.

El Ministerio de Justicia informó este viernes que el Quesada Ramírez había recibido una condena de ocho años y salió libre el 23 de setiembre del 2017.

Por su parte Marco Carrión, jefe interino del departamento de Investigaciones Criminales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), informó que Quesada Ramírez había sido detenido en el 2010 por amenazas y en el 2011 por drogas. Luego de esa captura fue condenado.

Debido a que el papá era el más fogueado en asuntos criminales fue él el designado para arrebatarle la plata a la clienta bancaria.

Un video que circuló ayer muestra el momento en el que golpea con la cacha de la pistola a la señora que va a hacer el depósito bancario. En ese momento se observa cómo el oficial de seguridad de la agencia sale corriendo y se lanza contra el delincuente. Es entonces cuando empieza un forcejeo que termina con la muerte de los tres delincuentes y el guarda herido, pero fuera de peligro.

“No podemos obviar el hecho de que Carlos recibió una sentencia y estuvo en prisión unos años y eso podría crear conocimientos o vínculos con otras personas dedicadas a los delitos contra la propiedad”, dijo Carrión.

Al lugar del atraco llegaron algunos allegados a los asaltantes fallecidos. Foto: Alonso Tenorio.

El que le seguía en experiencia delictiva era su hijo Jessie, quien tenía antecedentes porque en el 2009 lo habían detenido con una pistola sin permisos y le abrieron expediente.

“Quizá por ser tan reciente no hemos recibido informaciones sobre que los sujetos hubieran cometido otros delitos, sin embargo los antecedentes de Carlos y de Jessie dejan ver su vinculación con el mundo criminal”, agregó Carrión.

En cuanto al perfil de los maleantes lo único que se sabe es que vivían en Alajuelita.

“No les hemos podido establecer un oficio formal y estamos trabajando en eso para establecer actividades a las que podían dedicarse”, aseguró el agente.

Para ello los agentes judiciales han estado en conversaciones con familiares de los hombres fallecidos y aunque este viernes en la mañana aún no habían hablado con la mamá de los jóvenes asaltantes, el jefe policial dijo que pronto lo harían.

El día del intento de robo la dolida mujer, de apellido Fuentes, puso un mensaje en su cuenta de Facebook en el que decía: “¡El que esté libre de pecado que tire la primera piedra! Hoy es el día más triste de mi vida, no juzguen si no saben”.

Los ladrones pretendían robar 30 millones que una mujer iba a depositar en el banco. Foto: Alonso Tenorio

De inmediato decenas de personas empezaron a insultarla. Poco después cerró la cuenta.

Según registra el Tribunal Supremo de Elecciones en su página web Quesada y Fuentes se casaron el 4 de julio de 1998 y tuvieron cuatro hijos: los dos que fallecieron el jueves en el asalto (que eran los mayores) un muchacho que tiene 19 años y una niña de ocho.

La pareja se divorció el 3 de mayo del 2017 cuando Carlos aún estaba preso.

Por su parte Jessie registra dos hijos, uno de nueve años y otro de siete años; él era soltero. Su hermano Daniel también era soltero y tenía una bebé de dos añitos.