Adrían Galeano Calvo.21 noviembre, 2018
Javier Caso, Ernesto Sierra y su esposa Margarita Estrada dijeron que no descansarán hasta obtener respuestas. Fotos de Diana Méndez.
Javier Caso, Ernesto Sierra y su esposa Margarita Estrada dijeron que no descansarán hasta obtener respuestas. Fotos de Diana Méndez.

Familiares de dos de los cuatro estadounidenses que fallecieron el 20 de octubre en un accidente de rafting en Quepos, Puntarenas, visitaron el país para exigir justicia para sus seres queridos y contaron los amargos momentos que han vivido.

Se trata de Javier Caso, papá de Jorge Caso; Ernesto Sierra y Margarita Estrada, padres de Ernesto Sierra y quienes además representan a las familias de los otros dos fallecidos: Sergio Lorenzo y Andrés Denis.

Don Javier contó que el principal objetivo de su viaje a Costa Rica es que las autoridades les den respuestas de lo sucedido aquel día en las aguas del río Naranjito, en Londres de Quepos. En el hecho murió también un guía costarricense.

“Queremos que los responsables de la muerte de estas cinco personas sean llevados a la justicia y que las leyes decidan si son culpables o no. El otro objetivo de nosotros es alertar a las autoridades de este país de que están en una emergencia en el turismo de aventura que tanto promocionan”, señaló.

Caso señaló que lo más difícil ha sido ver cómo las autoridades ticas se tiran la pelota para, según su punto de vista, evitar dar respuesta sobre la tragedia, que ellos no ven como un accidente.

“Cuando salimos de Miami teníamos la idea de que había sido un accidente, pero cuando llegamos aquí nos dimos cuenta de que no estábamos hablando de un accidente sino de un acto criminal, de algo que pudo ser evitado”, añadió.

No descansarán

Al hablar sobre su hijo, don Ernesto Sierra no puede evitar que los ojos se le llenen de lágrimas. Aún no cree que esta tragedia les quitó a él y a su esposa lo que más querían en esta vida.

“Esto no tendría que haber pasado. Yo fui feliz por veinticinco años, yo no voy a tener un solo día de felicidad que sea igual que los veinticinco años que viví con mi hijo”, dijo.

Los jóvenes llegaron al país para celebrar la despedida de soltero de Luis Bletrán. Foto: GoFoundMe
Los jóvenes llegaron al país para celebrar la despedida de soltero de Luis Bletrán. Foto: GoFoundMe

Para don Ernesto la responsabilidad de lo que pasó es de la compañía que organizó el tour de rafting. Considera que nunca pensaron en el bienestar de los 14 muchachos ya que estaban muy concentrados contando los dólares que se iban a echar a la bolsa.

“Esta compañía tiene un interés lucrativo y lo que llevó a la muerte a estos muchachos fue el interés de ganarse cien dólares en un tour por cada uno de ellos. Mi hijo está muerto por un miserable dinero, por una despreciable actitud”, dijo.

Sacrificio

Don Javier Caso dijo que esta es la tercera ocasión que vienen a Costa Rica para pedir justicia y que si es necesario lo harán cien veces más aunque esto signifique sacrificar parte del tiempo que necesitan para llorar la pérdida de sus hijos.

“Hemos quemado un período de duelo, que en algún momento vamos a pagar, tratando de exigirles a las autoridades que se haga justicia. Mi esposa y mi otro hijo no han podido venir con nosotros y yo en lugar de estar con ellos estoy luchando por la justicia de mi hijo y que otra familia no sufra lo que nosotros estamos viviendo”.

En cuanto a su hijo Jorge, Caso dijo que estaba estudiando Medicina en Costa Rica y que iba ya por el segundo año.

“Para mi hijo ayudar a las personas era muy importante, siempre soñó con ser médico y poder ayudar y creo que en honor a él, y porque estoy seguro de que es algo que él querría, yo tengo que evitar que esto vuelva a suceder”.

Mucho dolor

Caso también contó que los muchachos habían planeado el viaje desde marzo de este año para celebrar la despedida de soltero de Luis Beltán y que esta situación en parte ha hecho que el joven, que tenía planeado casarse el 30 de noviembre, sienta que el accidente fue su culpa.

“Ese joven que se iba a casar está destruido, llegó a la casa de cada uno de nosotros a pedir perdón. Nosotros le dijimos que no era responsable de nada, pero tiene ese sentimiento de culpa de si hubiera podido hacer algo, pero nadie pudo hacer nada”.

Los familiares indicaron que seguirán tocando las puertas de todas las instituciones que sean necesarias hasta que haya justicia para sus seres queridos.